Lo que nos dejó la semana 16 de la NFL, Ahora sí: solo dos semanas nos separan del fin de la temporada regular. Para algunos significará la oportunidad de ser campeones; para otros, el inicio de una larga temporada baja.
30 años después
Se veía venir, pero por fin se confirmó: los Leones son campeones divisionales por primera vez desde 1993. Entre aprovecharse de un año tan bajo de sus rivales y la confirmación de la reconstrucción comandada por Dan Campbell, este era el año de Detroit, y hasta tienen chances de ser el número 1 de la NFC.
La cuestión es que recientemente se han visto las grietas en este equipo; que nadie realmente los pone al nivel de San Francisco o Filadelfia como contendientes reales; y lo peor de todo es su posible rival en la ronda comodín.
Como el destino es cruel, los Leones, si todo acabara hoy, estarían buscando apenas su segundo triunfo en postemporada desde el año en que murió Pedro Infante ante… Matt Stafford.
El que fuera su mariscal por 12 temporadas, y quien en su primer año en Los Ángeles ganó el Super Bowl, sería quien enfrente a Detroit el primer fin de semana de “playoffs”, justo ante el mariscal que intercambiaron y que también lideró a los Carneros a un Super Tazón: Jared Goff.
Hoy hay muy pocos equipos más encendidos que LA: cinco victorias en seis partidos (su única derrota fue ante el mejor equipo de la liga, Baltimore), con Stafford jugando como el mejor mariscal de la NFC y con Nacua y Williams luciendo como superestrellas. ¿Se nos dará por el mero morbo?
Golpe de autoridad
¿Notaron que dije que Baltimore es el mejor equipo de la liga? Pues cómo negarlo tras lo que pasó el lunes por la noche. Cuatro intercepciones a Brock Purdy, lo cual ayudó a Lamar Jackson a brincarlo como el favorito al MVP, y una redonda y aplastante victoria que además fue de visita.
San Francisco se veía imparable, pero se enfrentaron a un equipo que se metió en la mente de un mariscal aún muy verde, que tiene, no al mejor, pero sí al más peculiar mariscal de la liga, que tiene un excelente entrenador, excelente defensiva, y que se ha repuesto a cada lesión que ha tenido.
Los Cuervos asegurarán tener en casa la postemporada con un triunfo ante Delfines, y parece que si no es este año con los Jefes tan débiles y sin Burrow en su camino, no será nunca para Baltimore.
Otro año más
Y cuando más creí en los Vaqueros… más quedaron a deber. Hace dos semanas Dallas estaba en primer lugar de su división, con cinco victorias seguidas y con Dak Prescott como uno de los favoritos al MVP.
¿Qué siguió? Derrotas ante Buffalo y Miami: la primera, humillante; la segunda, de último segundo. Ambas, de visitante. Hoy, a menos que las Águilas pierdan sus dos partidos restantes (ante Cardenales y Gigantes) y los Vaqueros ganen lo que les queda, serán comodines otra vez. Eso significa que deberán ganar tres juegos seguidos fuera del mundo de Jerry para llegar al Super Bowl.
A los Delfines se les criticaba que no podían vencer a equipos ganadores, lo cual hicieron por primera vez en cinco intentos, pero a Dallas la crítica seguirá siendo que no puede ganar de visitante. De local van 7-0 con 14 victorias seguidas… de visita van 3-5, con esas tres victorias viniendo ante Gigantes, Cargadores y Panteras, tres de los peores equipos de la liga.
Realmente pensé que este año podrían ganar su división y colarse hasta el campeonato de conferencia (algo que no han hecho desde 1997) pero es casi un hecho que será un año más de fracasos en Texas.
Sin pretextos
Ahora resulta que pobrecito Mahomes, no tiene nada con que trabajar. Bueno, fuera de tal vez la mayor mente ofensiva de los últimos 30 años, uno de los tres mejores alas cerradas de la historia y una defensiva Top 10 en casi cada categoría.
Si realmente quiere acercarse a Brady, que recuerde que los Patriotas del 2006 terminaron 12-4 y en el juego de campeonato, y que sus armas eran Caldwell, Brown, Watson y puro desconocido.
No hay excusas, Patrick, y tampoco se vale llorar.
¡Hasta la próxima!
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