Desde la Tribuna

Desde la Tribuna

¡Seattle es campeón!Así de rápido se fue la temporada 2025 de la NFL, que concluyó con uno de los campeones más inesperados pero también más aplastantes que hemos visto.

Dominante

Esa es la palabra en la que podemos definir a este Seattle. Una escuadra que estuvo cerca de hacer época hace más de una década, se reestructuró por completo y ahora es campeón con un entrenador de segundo año y un mariscal que fue desechado por cuatro equipos.

Podríamos darle el MVP a John Schneider, el genio detrás de ambos títulos de los Halcones Marinos; o bien a Mike Macdonald, la mente maestra detrás de esta impresionante defensiva. Así como se lo llevó Walker pese a no anotar, también podría haber sido Sam Darnold, la historia de redención más grande en la historia de la NFL.

Increíblemente, pese a que JSN, jugador ofensivo del año, fue neutralizado y hasta salió lesionado, su juego aéreo no perdió ritmo gracias a Kupp, desechado en LA, campeón con el equipo de sus amores.

Pero el verdadero MVP fue una defensiva que aplastó a casi cada oponente, en especial a unos Pats que nunca supieron de dónde volaron los golpes. ¡Hasta Myers, el pateador, se lo merecía!

Fueron la definición de equipo completo, y este dominio total será recordado por mucho tiempo.

De vuelta a la realidad

Por más que Drake Maye nos ilusionó y estuvo a punto de ganar el MVP, era impensable que el mariscal más joven en la historia en jugar un Super Bowl iba a poder sobreponerse a las grandes defensivas enfrente y a su terrible protección y mediocres armas.

La postemporada del número 10 será recordada como la peor para un pasador a comparación de su propia temporada regular, con una caída de -31.3 en “rating” de pasador y -29.2 en eficiencia, ambas las peores de toda la historia.

Además, fue capturado 21 veces en todos los “playoffs”, récord histórico. ¿Todo es su culpa? No, algo tuvo que ver el novato Will Campbell, el peor de los Pats por mucho, quien permitiera 29 presiones de mariscal en estos “playoffs”, otro récord que nadie quiere tener. También hay que culpar al plan ultraconservador de McDaniels, quien nunca se la jugó en cuarto “down” ni intentó alguna jugada sorpresa hasta que el partido ya estaba perdido. Esperaron a que Darnold cometiera un error (lo cual nunca pasó) antes de arriesgarse un poquito, y apenas lo hicieron lo pagaron caro, con tres pérdidas de balón en la segunda mitad.

Los Pats pasaron de un 8-26 combinado entre 2023 y 2024 a un 17-4 este año, aprovechándose del calendario más fácil de todo el milenio (literal) y de los saltos que dio Maye y varios jugadores, pero nunca fueron realmente un contendiente al Super Bowl. El verdadero título se definió dos semanas antes en Lumen Field. De tres duelos los Halcones Marinos ganaron el segundo, el que les dio la división y el sembrado número 1, y el que les dio el pase a un Super Bowl donde eran muy superiores.

Eso sí, si le dijeran a un aficionado de Nueva Inglaterra que su equipo ganará su división, 14 partidos y que llegará hasta el SB, cualquiera lo hubiera firmado.

¿Y el Conejo?

Más allá de que les guste o no la música de Benito, dos cosas son innegables: es el artista más popular del mundo en este momento (solo peleado con la Taylor) y los que se enojaron porque hizo este show fueron, en su mayoría, gringos blancos racistas que creen que Puerto Rico no es parte de Estados Unidos y que América es el nombre de su país y no de todo el continente.

A mí me gustó, pero más me encanta ver rabiar a esos “derechairos”. Los que más se quejan de “la generación de cristal” son los que más se ofenden de un show en un idioma diferente al suyo, que incluyó mensajes de amor y unión, una boda tradicional (en tiempo real) y liderado por una bandera gringa.

El dato del Super Bowl

En temporada regular, Darnold lideró la liga en intercepciones y Seattle fue segundo en pérdidas de balón. ¿En toda la postemporada? Cero de parte de ambos, primer campeón en la historia en lograrlo.

¡Felicidades, merecido campeón! ¡Hasta la próxima!

Cualquier comentario o pregunta, escríbanme a jpdesdelatribuna@gmail.com.