Desde la Tribuna

Desde la Tribuna

Crónicas mundialistas, parte IV: la noche en que el Jogo Bonito se murióHace una semana hablamos de las polémicas italianas, ahora toca de cuando provocaron una tragedia para los amantes del buen Futbol.

El mejor Brasil… sin corona

Cuando se habla de las mejores selecciones de la historia, normalmente incluye a campeones del mundo como Brasil 70, Francia 98 o España en 2008-12, o incluso a algunos subcampeones como Hungría en los años 50 o la Naranja Mecánica de los 70.

Es raro, pero se incluye a un grupo que no ganó nada ni jugó una sola final del mundo o de Copa América, y ese es el Brasil de inicios de los 80. Una plantilla renovada de aquel mítico grupo de los cinco 10, cuando todavía jugaban todos en el Brasileirao (salvo Falcao en la Roma) y con un nuevo 10 como estandarte. Zico no levantó un solo título con la Verdeamarelha y ganó “solo” una Libertadores e Intercontinental con el Flamengo en 1981, y sin embargo era el estandarte del Scratch du Oro en la era post-“Pelé”, comandando a un grupo legendario de jugadores como Sócrates, Éder, Serginho y Falcao.

Ese Brasil del gran Telé Santana (el DT con mayor porcentaje de victorias en la historia de la Copa del Mundo pese a nunca dirigir una final), llegó como el enorme favorito a España 82, y comenzó su ruta demostrándolo. Tuvo paso perfecto en su primer grupo con global de 10-2, y llegó a la segunda fase más injusta de la historia.

En vez de eliminatorias directas, ese Mundial juntó a los 12 equipos que avanzaban y los ponía en grupos de tres, juntando a los Cariocas con los campeones defensores, Argentina… y con Italia. Tanto Brasileños como los Azzurri despacharon a la Albiceleste sin Maradona, quien fue expulsado ante los primeros, y ese último duelo definiría quién pasaba a semis. Con un empate le bastaba a Brasil, tal como en 1950.

A tragédia do Sarrià

El 5 de julio de 1982 cambió el Futbol para siempre. La Brasil ofensiva, vistosa, exquisita y super favorita jugaba en Barcelona ante la Italia defensiva, práctica y criticada por preferir a Paolo Rossi sobre Roberto Pruzzo, vigente bicampeón de goleo de la Serie A. La Verdeamarelha llegaba con marca perfecta y más de tres goles por partido, mientras l’Azzurri pasó la primera fase con puro empate y solo un gol por encuentro. Cuatro años antes habían jugado por el tercer lugar en el Monumental, donde Brasil ganó 2-1, y 12 antes, en el Azteca, había sido la exhibición de Futbol más grande de la historia, un 4-1 con el que Brasil se quedó la Jules Rimet.

Comienza el partido ante el incesante sol catalán. Minuto cinco, Rossi entra solo al área y cabecea. 1-0. Minuto 12, empata el capitán Sócrates. Al 25, error en la salida, Rossi aprovecha. 2-1. Brasil insistía, pero el tiempo pasaba y Zoff se quedaba con todo. Al 68 le dan tiempo y espacio a Falcao, y se manda un zurdazo al ángulo para un nuevo empate.

Cinco minutos después, otra vez Rossi. Aparece solo en el área para desviar un tiro de Scirea, y marca “hat-trick” cuando no tenía un solo gol en los cuatro duelos anteriores. 3-2. Zico y compañía siguen intentando, Zoff ataja sobre la línea, se consume la tragedia. Italia avanza, vence a Polonia en semis con doblete de Rossi, y luego en la final a Alemania en el Bernabéu. Un portero de 40 años y un delantero que venía de dos años de suspensión llevaron a Italia a su tercer Mundial, pero lo más recordado es aquel 3-2 sobre Brasil.

Las consecuencias

Se dice que ese día murió el Jogo Bonito. Brasil atacaba de forma increíble pero errores defensivos le costaron un Mundial. Ese grupo terminó fracasando nuevamente cuatro años después en penales ante Francia, y no levantó una sola copa.

Sí, Brasil eventualmente volvería a la gloria mundial y continental, comenzando en el 94 ante el mismo rival, pero con un Futbol más práctico y aburrido. Ronaldinho, Ronaldo y Neymar nos dieron mucho, pero la Brasil del Jogo Bonito se quedó estancada en aquel día soleado en Barcelona, y hasta la fecha se le extraña.

¡Hasta la próxima!

Cualquier comentario o pregunta, escríbanme a [email protected].