Crónicas mundialistas, parte V: Portugal entre leyendasEs hora de hablar de una nueva potencia y su recorrido histórico en este torneo, aprovechando que fueron nuestros invitados de honor en la reinauguración del Azteca.
Antes de Luis y Cristiano…
Existió Eusebio, por mucho el portugués más grande del siglo XX. A partir del nuevo milenio es esperado ver a los Lusos en una máxima justa, pero ese no fue el caso el siglo pasado, con solo dos apariciones de 16 posibles. En el 86, la segunda de estas y en nuestra tierra, dieron pena tras ser eliminados en primera ronda. 20 años antes, en Inglaterra, fue mucho más memorable y, hasta la fecha, todavía su mejor actuación en Copas del Mundo.
¿Quién fue el mejor jugador del mundo en los 60’s después de Pelé? Podría decirse que Charlton, Garrincha o Best, pero la Pantera Negra tiene argumentos. Eusebio metió más de 600 goles, ganó una Champions, un Balón de Oro y dos Botas de Oro.
En el 66, con él como estandarte y figura, metiendo nueve goles en seis partidos (solo en uno no anotó) y quedando campeón de goleo, Portugal fue un excelente debutante mundialista. Tuvo paso perfecto en grupos, eliminando de paso al bicampeón Brasil, y luego eliminó en Cuartos a la sorpresiva Corea del Norte con pokar incluido de su leyenda. La Semi fue ante los locales, quienes tenían mucho a su favor: el presidente de la FIFA, el británico Stanley Rouse, cambió de sede el partido para comodidad de Inglaterra, y al final un doblete de Charlton pudo más que el penal de Eusebio, y Portugal terminó quedándose el tercer puesto ante la URSS.
Por 40 años, el país ibérico no tuvo nada más que presumir, pero la venganza ante los Ingleses sería tan esperada como dulce.
La generación dorada
Tanto en 1989 como en 1991, Portugal fue campeón del mundo… Sub 20. Así como aquí nos emocionamos en 2005, allá pensaron que esa generación eventualmente los llevaría a la gloria, y más o menos fue así. No pudieron pasar a los dos Mundiales siguientes, pero para el 2002 llegaron como uno de los candidatos gracias a muchos de los que levantaron los Mundiales juveniles más de una década atrás: Rui Costa, Joao Pinto, Jorge Costa, además de otros como Pauleta, Couto, Conceiçao o Nuno Gomes, todos comandados por la nueva figura y vigente ganador del Balón de Oro: Luis Figo.
Fue un fracaso total, eliminados en grupos ante Corea, Polonia y los gringos. Llegó Luiz Felipe Scolari, quien venía de levantar el penta con Brasil, y dos años después, en la Euro, jugaron su primera final de torneo internacional, solo para ser sorprendidos por Grecia en su casa cuando eran ultra favoritos.
Así llegaron al 2006, con un Figo ya veterano y un jovencito emergente: Cristiano Ronaldo. Usaba el 17 y todavía no ganaba ni un trofeo importante, pero terminó siendo clave ese verano.
Pasaron primeros de grupo sobre México con el penal fallado de Bravo, y sus siguientes dos duelos son historia mundialista. En Octavos, ante Holanda, los cuatro expulsados y 16 amonestados no solo son un récord de Copas del Mundo, sino que bautizaron al partido como “la batalla de Nuremberg”.
En Cuartos, llegó la venganza. Ya los habían eliminado dos años antes gracias al infame penal de Beckham, y la historia se repetiría en Gelsenkirchen. Al 60’ llegó el momento: Wayne Rooney pisa a Maniche, el árbitro no lo ve, y es el propio Cristiano quien lo acusa y propicia la expulsión de su compañero en el ManU. Rooney se enoja y le reclama, pero deja con 10 a su equipo, en una jugada que lo marcaría por el resto de su carrera.
En penales, otra vez, los lusos se vengan de los ingleses y alcanzan su segunda semifinal, la cual perderían ante Francia con un penal muy dudoso sobre Henry.
En las cuatro siguientes Copas del Mundo, ya en el “prime” de CR7, no estarían ni cerca de alcanzar lo de 2006, con equipos menos talentosos y sin que el Bicho realmente hiciera mucha diferencia.
Ahora, en su sexta aparición 20 años después, tienen con qué alcanzar su primera final.
¡Hasta la próxima!
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