Crónicas mundialistas, parte VI: el villano de los campeonatos¿Qué nación ha sido el verdugo de más figuras históricas, quitándoles la gloria mundial? La respuesta es muy clara: Alemania.
Primera víctima: Ferenc Puskas
Se puede escribir un libro sobre el milagro de Berna, pero podemos resumirlo así: es la sorpresa más grande en la historia de las Copas del Mundo. Hoy Hungría ya no es ni cerca una potencia, pero en los 50 fueron el equipo más dominante. Entre 1950 y 56, “el equipo de oro” ganó un oro olímpico, tuvo 42 triunfos, siete empates y perdió solo una vez… la final de Suiza 54.
En ese mundial, donde marcaron un récord todavía vigente de 27 goles, los Húngaros ya le habían marcado ocho en grupos a una Alemania (para efectos prácticos vamos a considerar a la antigua Alemania Occidental como lo mismo que la actual) que había sido prohibida de participar en el mundial anterior y que nadie consideraba como candidata.
Hungría le metió cuatro al subcampeón y campeón vigentes, llegando como ultra favoritos a la final. A los ocho minutos ya lo ganaban 2-0, y lo normal es que hubieran goleado a Die Mannschaft… pero tenían dos armas escondidas. La primera: Adolf Dassler les hizo unos zapatos especiales con tachones para lluvia, evitando que se resbalaran en el lodo. Ese hombre crearía una empresa juntando su apodo, Adi (no era buena época para llamarse Adolf siendo alemán) y las primeras tres letras de su apellido: Das.
La segunda, según las malas lenguas, es que los Alemanes se inyectaron sustancias ilegales, como metanfetaminas, y puesto que no había antidoping, así le dieron la vuelta y ganaron su primer mundial, dejando sin gloria a una de las mejores selecciones de la historia.
Segunda víctima: Johan Cruyff
Hasta 1974, Holanda solo había participado en un par de mundiales, ambos en los 30, sin pena ni gloria. A inicios de los 70 llegó el Ajax de Cruyff, ganando tres Copas de Europa seguidas e implementando un estilo revolucionario que ha influido el mundo del Futbol hasta la fecha. Ese estilo, traducido a una selección vistosa en todo aspecto, llevó a un país diminuto y con casi nula historia futbolística a la final del mundo donde, tal como 20 años antes, Alemania comenzó perdiendo.
El problema de la Naranja Mecánica: la defensa. Cometen penal muy tonto, Breitner empata. Mala salida de Jongbloed, Muller le da la vuelta. Alemania alza la primera Copa del Mundo como la conocemos, y si bien Holanda llegaría a dos finales más, perdiendo ambas en tiempo extras, la única oportunidad de Cruyff se escapó ese día en Munich.
Tercera víctima: Michel Platini
No fue en una final, y Alemania tampoco acabaría con el trofeo, pero fue la más criminal de todas. En Sevilla, por el pase a la final de España 82, Francia pintaba para campeona con un Platini que apenas entraba en su prime. Al minuto 60, con el partido empatado a uno, el pobre Battiston sufrió una terrible embestida del arquero Schumacher, dejándolo inconsciente, con daño en la columna y sin tres dientes. ¿Qué pasó? Ni falta.
Ese mismo portero, en la tanda de penales, terminaría siendo fundamental para que su Alemania eliminara a Francia. Cuatro años después, ahora en México y en la misma instancia, nuevamente serían los germanos quienes despedirían a Platini de un mundial.
Cuarta víctima: Diego Maradona
La tercera fue la vencida, y tras perder las finales del 82 y 86, Alemania ya unificada ganaría la final de uno de los peores mundiales de la historia, vengándose de Diego en el proceso. Sin embargo, hasta la fecha, ese penal que cobró Brehme sigue siendo muy polémico, y en Argentina culpan al mexicano/uruguayo Codesal.
Quinta y sexta víctimas: Neymar y Messi
Messi fue negado de la gloria en 2014, pero eventualmente la conseguiría. Sin embargo, el 7-1 a Brasil en semis es tal vez el partido más traumático para los Brasileños tras el Maracanazo, y es cuando Neymar más cerca ha estado (¿estuvo?) de jugar una final.
¿Cómo sería la historia de los mundiales sin Alemania?
¡Hasta la próxima!
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