Previa de la NFCEstamos exactamente a dos semanas del inicio de la campaña y vamos a repasar, división por división, a la conferencia que nos ha dado a los últimos dos campeones.
El Norte: ¿la mejor de todas?
Los Vikingos tendrán el honor de ser el mejor último lugar de su división, ya que ni con Murray y una buena defensiva podrán superar a los otros tres. Los Leones son el candidato ideal a ir de último a primero, en especial si las lesiones los perdonan y Jahmyr Gibbs se vuelve la estrella que todos esperamos, pero es real que la magia ofensiva se les ha ido desde que Ben Johnson se fue a Chicago.
Hablando de Ben y los Osos, tienen muy altas expectativas este año (récord de puntos y terminar invictos), y si bien es algo irreal, sí es cierto que tendrán una de las mejores ofensivas. Eso sí, repetir tantas victorias viniendo de atrás es imposible, y deberá ser un equipo más estable (y aburrido) si quieren repetir el título divisional.
La mayor incógnita es Green Bay, que fue un equipo con Micah Parsons y otro después de su lesión (perdieron los cinco partidos que jugaron). Han llegado a “playoffs” tres años seguidos… pero todos como el sembrado número 7 (que hasta 2020 te hubiera dejado fuera) y llevan marca de 1-3 con Jordan Love ahí. Parsons volverá hasta media campaña, la cuestión es si será demasiado tarde o justo a tiempo para los Empacadores.
El Sur: ¿la peor de todas?
Pasamos de una división donde un 8-9 te dejaría en último lugar a una donde el mismo récord te haría campeón. Es una batalla por ver quién es el menos malo, pero al menos la tendencia puede darnos algo de claridad. Los Bucs iban 5-1 y con Baker como posible MVP… y terminaron perdiendo ocho de sus siguientes 11 para quedarse fuera. Son la mejor plantilla, pero creo que la tendencia en Tampa es hacia abajo y a un posible despido de Bowles. Quien ganó la división (ni ellos saben cómo) es Carolina, pero terminaron con tres derrotas en fila y -69 en el diferencial de puntos, y confío menos en ellos que en un sushi del Ajusco.
Atlanta debe todavía definirse entre Tua y Pennix, y ninguno de los dos los llevará a ninguna parte. Eso sí, Stefanski hizo maravillas en Cleveland, y puede que, después de nueve años, los Halcones de Bijan y London puedan volver a la postemporada.
Quién diría que el último lugar del 2025 es quien mejor se ve este 2026. Tyler Shough lució mejor de lo que pensábamos, y ahora con un arma extra en Travis Etienne puede que Nueva Orleáns por fin haya salido del purgatorio donde estuvieron desde el retiro de Drew Brees.
El Este: ¿el año de la estrella solitaria?
Por primera vez en más de 20 años vimos a un equipo repetir como campeón del Este, ¿podrán las Águilas hacerlo tres temporadas en fila? Puede que la partida de AJ Brown sea adición por sustracción, pero igual Hurts tendrá el coordinador ofensivo número 6 en su año número 7 en esta liga, y Filadelfia es la escuadra más volátil de la NFL: capaces tanto de ganar el Super Bowl como de explotar y correr a su coach.
Los Gigantes son el “pick sexy” de muchos, pero no confío en que Dart se mantenga sano y creo que John Harbaugh ha perdido el toque. Washington es otro equipo que depende de la salud de su QB, y Jayden Daniels es demasiado frágil para ello. Descartemos a ambos.
Ahora sí, ojito con Dallas. Tal vez sea el mejor ataque de la liga y, si pasan de la peor defensiva a una del montón, pueden arrebatar la división a Philly y hacer ruido en postemporada.
El Oeste: un Super Bowl adelantado
Vamos a descartar a Arizona, por malos, y a San Francisco, porque es un hospital. Así como el año pasado, parece que el destino de la NFC (y de toda la liga tal vez) se definirá en el ganador de esta división. Seattle es el campeón, y si bien perdieron a Klint Kubiak y a Kenneth Walker, seguirán siendo un trabuco en ambos lados del ovoide.
Sin embargo, el favorito está en LA, con unos Carneros plagados de estrellas. Si me dan a escoger, me quedo con ellos para ganar el Oeste… y tal vez más.
¡Hasta la próxima!
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