Conclusiones de la semana 4 de NFLSe fue el primer mes de acción, y quién diría que Cafés, Gigantes y Raiders tendrían mejor récord que Carneros, Águilas y Broncos, y que equipos como Texanos, Cargadores y Bucaneros todavía no ven su primera victoria.
Los mismos de siempre
El triunfo de los Vaqueros en el clásico de Texas nos indicó muchas cosas: que Cee Del Lamb está loco (¡17 recepciones!); que la defensiva de Houston no es de élite como pensábamos; que Brian Schottenheimer tiene los mismos problemas de manejo de partido que su padre; y que Dallas va como Dak Prescott va.
Sí, ganaron un gran encuentro, uno que pensé que perderían más porque no pensé que los Texanos empezarían 0-4 que por otra cosa, pero los veo muy lejos de los contendientes que muchos pensarían que iban a ser. La defensiva, que fue literalmente la peor de la liga en 2025, no ha mejorado mucho ni con Gary, Williams, Downs y ahora Porter Jr., y parece ser un equipo mal dirigido y muy inestable, el cual depende casi totalmente de su mariscal. Dak se convirtió en el mariscal con más anotaciones en la una vez magnífica historia de los Vaqueros, y en poco tiempo terminará como el líder en absolutamente todas las estadísticas, superando a los Staubach, Aikman y Romo. Sin embargo, parece que su historia será muy parecida a la de este último, condenado a buenas temporadas regulares para ganar un par de partidos de “playoffs” en toda su carrera.
¿Les creemos?
Fuera de Delfines y Titanes, varios de los equipos que candidateábamos para ser los peores de la NFL han sorprendido gratamente. Arizona ha sido competitivo en cada partido y podría tener una ofensiva de élite con un mejor mariscal; los Jets tienen talento suficiente a la defensiva para mantenerlos interesantes; los Gigantes han ganado dos seguidos con Jameis Winston y parecen un equipo serio con John Harbaugh al mando; pero los dos más impresionantes están en la AFC.
Cleveland ahora se le ha entregado a Deshaun Watson, ha descubierto a una nueva estrella en Denzel Boston, y tienen los picks suficientes para armar un equipo interesante a futuro. Lideran una de las divisiones más difíciles de la liga, y lo han hecho ante un calendario muy complicado.
Mientras tanto, Vegas perdió el invicto en casa ante los Jefes, pero fue la definición de una victoria moral. Vendieron cara la derrota, Cousins ha rejuvenecido, Bowers es tal vez el mejor ala cerrada de la liga, Crosby ya no irá a ninguna parte y tienen a un coach de verdad en Klint Kubiak. No sé si les alcance a ambos para postemporada, pero las bases están sentadas para el futuro de ambas franquicias.
¿Asiento caliente?
Donde las cosas no pintan tan bien es en Filadelfia. Comenzaron el año con triunfos muy sufridos ante equipos terribles como Washington y Tennessee, y cuando les tocó enfrentar a rivales de verdad han dado pena. Ante Chicago en lunes por la noche y luego en casa ante Los Ángeles anotaron el gran total de cero puntos en las segundas mitades, con Jalen Hurts no llegando ni a las 100 yardas por aire y con un Saquon Barkley que ha salido lastimado en ya dos juegos este año.
“Pobre ejecución” fue la frase que repitió hasta el cansancio el propio Hurts, pero me parece que la paciencia no abunda en Philly y que Nick Sirianni podría no terminar el año pese a que ya los dirigió en dos Super Bowls. En Londres, ante Jaguares, la cosa no pinta nada bien.
El dato de la semana
El equipo invicto del que nadie habla es Minnesota, y eso es porque un lado de su equipo es inexistente. Con Carson Wentz tuvieron una mitad brillante ante Green Bay, y después volvió Kyler Murray, y entre todos sus pasadores no se hace uno. Es la defensiva dirigida por Brian Flores, quien manda cargas a un nivel absurdo, la punta de lanza de esta escuadra, quien podría meterse a postemporada y ganar el norte sin necesitar de anotar mucho. De hecho, es el primer equipo de este milenio en ir 4-0… sin anotar un solo TD ofensivo en la mitad de sus juegos.
¡Hasta la próxima!
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