Detiene policía de Suiza a directivos de FIFA por corrupción

Detiene policía de Suiza a directivos de FIFA por corrupción

La policía suiza confirmó este miércoles la detención de seis funcionarios de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), por cargos de corrupción y en vías a su extradición a Estados Unidos. Entre los detenidos en un hotel de cinco estrellas de la norteña ciudad de Zurich, en vísperas de un congreso del organismo rector del Futbol mundial, figuran directivos de la Confederación de Futbol de Norte, Centroamérica y el Caribe (Concacaf).

Las detenciones fueron a solicitud de la justicia estadounidense, cuya actual procuradora, Loretta E. Lynch, supervisó el caso cuando se desempeñaba como fiscal en Nueva York.

Las acusaciones son por blanqueo de dinero, fraude y crimen organizado, cometidos en las pasadas dos décadas en relación con candidaturas para albergar la cuatrianual Copa Mundial, así como con contratos de mercadotecnia y difusión de eventos.

Entre los detenidos, todos ellos de manera pacífica, figura Eduardo Li, presidente de la Federación de Futbol de Costa Rica, según señaló la versión electrónica del “New York Times” con base en fuentes estadounidenses de la investigación. Otros detenidos que cita el rotativo son Jeffrey Webb, presidente de la Concacaf, y Eugenio Figueredo, exfutbolista y expresidente de la Federación Uruguaya de Futbol.

La cúpula de la FIFA se reunió para su cita anual, en la cual se definiría su presidencia, con las candidaturas de Joseph Blatter, quien busca un quinto mandato con el príncipe jordano Ali bin al-Hussein como único rival.

Encauzamiento contra nueve

El Departamento de Justicia estadounidense desveló este miércoles el encauzamiento de 47 acusaciones por crimen organizado, fraude, conspiración, lavado de dinero y corrupción contra nueve dirigentes de FIFA y cinco ejecutivos corporativos de empresas de mercadotecnia. Los acusados incluyen a dos vicepresidentes de FIFA, así como al actual y al expresidente de la Concacaf, acusados como parte de un esquema de 24 años de duración para enriquecerse ilícitamente a través de actos de corrupción en el Futbol internacional.

Siete de los 14 acusados fueron arrestados en el extranjero; cuatro directivos de FIFA y dos ejecutivos corporativos firmaron declaratorias de culpabilidad. Por nacionalidades, cinco acusados son nacidos en Estados Unidos, tres en Argentina, tres en Trinidad y Tobago, uno en Paraguay, uno en Reino Unido, uno en Brasil, uno en Nicaragua, uno en Islas Caimán y uno en Venezuela. Algunos detentan doble nacionalidad.

Entre los acusados se encuentran dos vice presidentes de FIFA, Jeffrey Webb y Jack Warner. Las autoridades suizas arrestaron en Zurich a Jeffrey Webb, Eduardo Li, Julio Rocha, Costas Takkas, Eugenio Figueredo, Rafael Esquivel y José Maria Marin, a petición de los Estados Unidos. Autoridades estadounidenses ejecutaron la mañana del miércoles una orden de cateo en las oficinas de Concacaf. “El encauzamiento alega corrupción que es rampante, sistemática y arraigada tanto en el extranjero como en Estados Unidos”, señaló la procuradora general de Estados Unidos, Loretta Lynch.

De acuerdo con la acusación, los implicados abusaron de sus posiciones durante dos generaciones para obtener millones de dólares en sobornos y componendas. “Esto ha perjudicado profundamente a una multitud de víctimas, desde las ligas juveniles hasta los países en desarrollo que debieron haberse beneficiado de los ingresos generados por los derechos comerciales”, agregó Lynch.

La acusación colectiva incluye asimismo a cinco ejecutivos de mercadotecnia sudamericanos acusados de pagar sistemáticamente más de 150 millones de dólares en sobornos para obtener derechos de mercadeo en los torneos internacionales de Futbol.

Los cuatro ejecutivos son Alejandro Burzaco, jefe de Torneos y Competencias S.A. de Argentina; Aaron Davidson, presidente de Traffic Sports USA Inc.

También Hugo y Mariano Jinkis, titulares de Full Play Group SA, un negocios de mercadotecnia deportiva de Argentina.

FBI ejecuta allanamiento

Agentes del Buró Federal de Investigaciones (FBI) realizaron un cateo a las oficinas de la Concacaf en Miami Beach, como parte del proceso iniciado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos contra directivos de la FIFA. Una camioneta de color azul de la agencia federal estadounidense se encuentra estacionada a un lado del edificio ubicado en el número mil de la avenida Michigan y la Calle 5, en donde la Confederación Norte, Centroamericana y del Caribe de Futbol (Concacaf) ocupa la suite 304.

Un empleado de vigilancia, que se identificó únicamente como el señor Fuentes, dijo que la oficina de la Concacaf se encuentra en el edificio mencionado pese a que no aparece listado en el directorio interno. El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos contra una supuesta red de delincuencia organizada y corrupción conformada por 14 individuos, pertenecientes o relacionados con la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA).

La acusación, develada en una corte del condado de Brooklyn, en Nueva York, por la procuradora general, Loretta Lynch, indicó que los cargos incluyen además fraude electrónico y conspiración para lavar dinero, entre otros delitos derivados de un esquema que duró 24 años.

Abren causa penal por Rusia 2018 y Qatar 2022

La justicia suiza inició un proceso penal relacionado con las elecciones de las sedes de las Copas Mundiales de 2018 y 2022, informaron las autoridades. La mañana de este miércoles fueron detenidos varios funcionarios, entre ellos el vicepresidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Jeffrey Webb, a petición de la justicia estadounidense, por cargos de corrupción.

Otros de los detenidos son Eugenio Figueredo, Jack Warner, Eduardo Li, Julio Rocha, Costas Takkas, Rafael Esquivel, José Maria Marin y Nicolás Leoz. Está prevista la imputación de otros cinco ejecutivos de marketing deportivo, Alejandro Burzaco, Aaron Davidson, Hugo Jinkis y Mariano Jinkis. También se ha acusado a José Margulies por intermediar en pagos ilegales. Sin embargo, el señor Blatter no es uno de los arrestados.

El Ministerio Público de la Confederación anunció que tenía en su poder una serie de documentos que confiscó en la sede de la FIFA en Zúrich y a raíz de ello “se abrió una causa penal por sospecha de mala gestión y lavado de dinero en torno a los poderes de la Copa Mundial de Futbol de 2018 y 2022”.

Esto sigue a una denuncia presentada por la propia FIFA en noviembre de 2014. Los sospechosos, han sido detenidos en espera de la extradición a los Estados Unidos. Entre las acusaciones se encuentran sobornos por valor de unos 100 millones de dólares desde hace más de dos décadas.