El presidente del Comité Olímpico de Brasil, Carlos Arthur Nuzman, fue arrestado por la policía acusado de ser el presunto líder de un esquema de pagos de sobornos para cometer fraude en el proceso selectivo de las Olimpiadas 2016 a favor de Río de Janeiro.
Un mes después de que la policía allanó su casa, Nuzman y su brazo derecho en el comité organizador, Leonardo Grayner, fueron detenidos preventivamente por la policía federal brasileña, que los acusa de “corrupción, lavado de dinero y asociación ilícita”.
Considerado uno de los hombres más importantes en la organización de los Juegos de Río, Nuzman habría sido el intermediario entre el gobierno del estado de Río de Janeiro y miembros del Comité Olímpico Internacional (COI) para comprar votos a favor de la candidatura de la antigua capital brasileña frente a Madrid o Chicago.
Las autoridades brasileñas, que desde hace meses cuentan con la colaboración de Francia para destapar la trama, investigan el soborno de Papa Massata Diack, hijo de Lamine Diack, expresidente de la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo (IAAF), por al menos dos millones de dólares, para que Río recibiera el voto favorable en la elección de las Olimpiadas de 2016.
La cuenta usada para abonar esa coima sería la misma usada por intermediarios del exgobernador de Río condenado y encarcelado por corrupción, Sergio Cabral, para recibir el pago de gratificaciones a cambio de cometer fraude en licitaciones a favor del empresario brasileño Arthur Soares, residente en Estados Unidos y también investigado.
Informes de la Hacienda brasileña revelaron que Nuzman, de 75 años, habría duplicado su patrimonio en vísperas de los Juegos Olímpicos 2016, pasando de 3.2 millones de reales (un millón de dólares) en 2009 a nueve millones (2.8 millones de dólares) en 2015.












