El ciclista italiano Diego Ulissi madrugó a todos y se llevó la gloria en la séptima etapa del Giro de Italia, la más larga de esta edición 98 con 264 kilómetros de Grosseto a Fiuggi, el español Alberto Contador sigue como líder.
Así pues, al cabo de 7:22:21 horas de recorrido, un pedalista del equipo Lampre-Merida volvió a subir a lo más alto del podio, ya que en el quinto día de actividades el esloveno Jan Polanc se quedó con los honores.
Por otro lado, fue un buen día para el resto de competidores, quienes la víspera pasaron un susto con una caída en el que se envolvieron varios de ellos, incluido el “Pistolero”. Pese a que el pinteño sufre de una luxación en su hombro izquierdo, sobrevivió a esta exigente prueba y sigue con dos segundos de ventaja sobre el local Fabio Aru en la clasificación general.
Cuando iban 34 kilómetros de ruta, escapó un cuarteto conformado por los italianos Marco Bandiera, Nicola Boem y Paolo de Negri, además del búlgaro Nikolay Mihaylov.
A poco más de 110 kilómetros de finalizar la carrera, la fuga llegó a ostentar un margen de 11:12 minutos, pero el pelotón nunca se desesperó y con cambios en la punta fueron descontando hasta que capturaron a los tres de Italia a 20 kilómetros de la meta y metros después absorbieron a Mihaylov.
Ya con las piernas fundidas, el Tinkoff-Saxo asumió el control del grupo, cuidando al máximo a su jefe de filas Contador, mientras que las otras escuadras iban perfilando a sus cartas fuertes.
El Movistar lanzó al ibérico Juan José Lobato y el resto de aspirantes salió a cazarlo de inmediato, por lo que todos descuidaron al dorsal 91 del Lampre, que después de romper los pronósticos y cruzar primero, se arrojó al asfalto exhausto, sorprendido y muy satisfecho.
Para la octava jornada, a disputarse este sábado, los 189 participantes que siguen en el Giro se enfrentarán con un trayecto de media montaña de 186 kilómetros, comprendidos de Fiuggi a la localidad de Campitello Matese.












