De nada le sirvió el intento de engaño que Dr. Wagner Jr. hizo en la contienda estelar de la Guerra de Dinastías, ya que “El Chilango”, juez central de la velada, no creyó ninguno de sus argumentos y terminó otorgando la victoria a la dupla compuesta por Octagón e Hijo de Octagón.
En la lucha principal de la noche, dos de los duetos con mayor historia del pancracio mexicano brindaron parte de su repertorio a los espectadores que se dieron cita en el Centro Deportivo Roma. Una reyerta que inició con el duelo verbal entre los protagonistas, sobre todo los progenitores.
Después de esto, la batalla comenzó con Hijo de Octagón enfrentando Dr. Wagner, que lució sobrado, como es su costumbre, e incluso algo arrogante, pues su trayectoria le permite —hasta cierto punto— dichos desplantes. Más allá de eso, dio muestra de la gran técnica que tiene luchando a ras de lona y haciendo las llaves con las que logró ingresar al profesionalismo.
Posteriormente, fue el turno del “Amo de los 8 Ángulos”, quien tuvo como primer obstáculo a Galeno del Mal, elemento que físicamente superaba al veterano gladiador. Pese a las circunstancias en contra, Octagón también hizo gala de sus herramientas luchísticas y en un par de ocasiones tiró a la lona a su oponente.
Después de esta presentación, los rudos sacaron a relucir sus mañas y castigaron ferozmente a los “artistas marciales”, poniéndolos de espaldas planas para así llevarse la primera caída. Con poco tiempo de descanso, la segunda caída fue anunciada, por lo que Octagón y su heredero, tomaron las riendas de la lucha con azotes y proyecciones a las cuerdas.
Ni Wagner Jr. ni Galeno del Mal supieron cómo sus rivales los pudieron maniatar. En este momento, la Dinastía Wagner buscó bajar el ritmo, por lo que se trasladaron a la zona de aficionados, en donde los pechazos fueron la constante, algo que el público agradeció, pues tuvo la oportunidad de ver a sus ídolos cara a cara.
En su regreso al centro del cuadrilátero, Octagón sometió a Wagner Jr., en tanto que Hijo de Octagón hizo lo propio con Galeno del Mal, para empatar las acciones. La tercera y definitiva caída inició rápidamente y fueron los técnicos quienes tomaron la batuta fueron incisivos en la búsqueda la victoria, pero en esta ocasión el réferi central tardó en reaccionar.
Dr. Wagner comenzó a jugar con su experiencia y quiso hacer creer al juez que había sido fauleado, mas no lo consiguió. “El Chilango” descifró el engaño y de forma automática decretó el triunfo para la Dinastía Octagón. Al final, entre ambos bandos se pactó una nueva contienda, y es el 25 de septiembre la fecha elegida para que estén de nuevo en el Deportivo Roma.












