El récord del tenista español Rafael Nadal en Roland Garros cayó a 70-2, luego de sufrir una dolorosa eliminación en cuartos de final ante el serbio Novak Djokovic, quien le endosó un contundente 7-5, 6-3 y 6-1 como regalo de cumpleaños.
Dos horas y 26 minutos bastaron para que el primer cabeza de serie destrozara el legado del “Matador”, que este día llegó a 29 años de edad con el sabor amargo de haber abandonado su torneo predilecto por culpa de una doble falta.
Pero el de Belgrado no sólo se robó la fiesta, sino que dejó a Nadal a un paso de salir del top-10 del ranking, ese que dominó en 2008 con la mano en la cintura, siendo monarca olímpico y rey de París.
Tenista
Ahora el pupilo del alemán Boris Becker se medirá en la instancia de los mejores cuatro al escocés Andy Murray, quien se empleó cuatro parciales para redondear la negra jornada ibérica, pues en el camino quedó el valenciano David Ferrer al son de 7-6 (7/4), 6-2, 5-7 y 6-1.
Es así que el resultado de “Djoko” emuló la hazaña conseguida por el sueco Robin Soderling en 2009, cuando desterró al mallorquín en octavos de final, algo que parecía lejos de repetirse hasta que las lesiones volvieron a atacar a Rafa y que derivaron en varios titubeos sobre el cierre de la temporada pasada.
Rafa gozó de algunos destellos, esos mismos que lo mantuvieron a salvo en las fases previas pese a las imprecisiones de su juego y, echando mano de viejas glorias, se repuso con dos quiebres para nivelar el duelo 4-4.
De nuevo al saque 4-5, el nueve veces campeón de este “Major” volvió a escapar de situaciones extremas y daba la impresión de que el primer rollo se definiría por desempate, pero un soberbio “passing shot” del serbio inclinó la balanza a su favor 7-5.
Aprobado el examen, Djokovic no quiso desperdiciar más chances (al final concretó siete de 18) y consumó un vital rompimiento en el octavo “game” para luego finiquitar con su servicio el 6-3.
Con dos mangas de su lado, el número uno del mundo colocó a su adversario en un terreno desconocido, pues nunca había estado 0-2 en tierra batida, aunque en algún lugar de su mente, Rafa sabía que las dos veces que jugó cinco sets en Roland Garros, salió con el puño en alto y dispuesto a seguir avanzando en el torneo.












