Duelo de Dinastías fue todo un éxito

Duelo de Dinastías fue todo un éxito

Las Dinastías Murcy y Fire protagonizaron un enfrentamiento nunca antes visto en la capital chiapaneca. El evento principal contó con llaves, recontrallaves, vuelos, sillazos y mordidas que fascinaron a todo el graderío del auditorio municipal Efraín Fernández Castillejos.

Al final no hubo resolución pues todo terminó en un empate, debido a que el referí descalificó a ambas familias por no subirse al ring antes de que terminara el conteo de 20 segundos.

Ni bien había arrancado la batalla cuando Los Fire, New Fire Jr., Fuego Nuevo y Destroyer Jr., sorprendieron a sus oponentes mientras estos salían en su presentación. Los expertos del engaño obtuvieron la ventaja desde antes de subirse al cuadrilátero, porque Murcy Jr. terminó con dolores fuertes tras la paliza recibida.

Una vez comenzada la lucha arriba del rin, la familia más importante en la lucha chiapaneca recuperó el terreno; Turipache 2000 y Toro Rojo tuvieron un papel importante ya que supieron cómo castigar a sus adversarios. Los lances desde la tercera cuerda no se hicieron esperar y en cuestión de minutos la pugna se trasladado a la zona del público.

Los aficionados también hicieron de las suyas y el apoyo se dividió; la mitad de los espectadores se encontraban en el bando de la familia fuego, mientras que los demás incitaban a los Murcy a darle castigo a la tripleta que tenían enfrente. El tiempo transcurrió y la intensidad aumentó en el recinto deportivo.

En un momento Toro Rojo no tuvo piedad y comenzó a morder a New Fire Jr., esto provocó que su rostro comenzara a sangrar ante el asombro de todos los presentes.

El hijo de Fuego Nuevo, que ya esta acostumbrado al dolor, no quiso rendirse y soportó la batalla para unos minutos más tarde poder salir de ahí y regresarle la pena al de los cuernos.

La experiencia de Turipache salió a flote y dividió al equipo contrario para evitar que recibieran ayuda y así poder vencerlos en el último minuto.

La jugada estuvo a punto de salirle de las mil maravillas, sin embargo, no pensaron que sus oponentes pudieran resistir tantos golpes y en ningún momento fueron noqueados.

Las familias se dieron con todo abajo del cuadrilátero olvidándose de la regla de descalificación mientras que el juez inició el conteo. Ningún integrante regresó a tiempo y se decretó un empate.

Cuando terminó el espectáculo los seis integrantes dialogaron y se definió una revancha sin descalificación, para definir de una vez por todas cuál de las dos es la mejor familia en este deporte.