Pekín * EFE. El bahrainí Rashid Ramzi desaparecido durante un ano tras su paso triunfal por los Mundiales del 2005, regresó a la cima del medio fondo al proclamarse campeón olímpico de 1.500 con un tiempo de 3:32.94 en una jornada sin campeones carismáticos un día después del récord mundial de pértiga de Yelena Isinbáyeva.
Un esprint de 200 metros puso a Ramzi fuera del alcance del keniano Asbel Kiprop y del neozelandés Nicholas Willis, en tanto que el francés Mehdi Baala, segundo favorito, fracasó en su intento de subir al podio y terminó cuarto.
El keniano Asbel Kiprop puso un ritmo alto (56.48 en los 400). Luego se ralentizó la carrera (1:56.06 por el 800) y el grupo llegó compacto a los últimos 200 metros. Ahí Ramzi lanzó el ataque decisivo que terminó dándole la victoria pese a la progresión de Kiprop en la recta final.
Ramzi, eliminado en semifinales en Atenas 2004, quería meter miedo a sus rivales, de ahí que ya el primer día rematara su serie con un insólito esprint que le llevó a dar la última vuelta en 50 segundos y ganar con un tiempo de 3:32.89, excepcional para una primera ronda. Los apostantes pusieron todo su dinero al dorsal del bahrainí.











