El beisbol| alegría y sufrimientos

"La Habana EFE. El beisbol nuestro de cada día, sin pretender aludir a una oración religiosa, da a los cubanos tantas alegrías como sufrimientos, cuando en la isla caribena se disputan de principio a fin las contiendas nacionales de pelota.

La respuesta a esta ""posible exageración"" es muy sencilla, por lo que resultaría ocioso apelar a los más notables sociólogos o historiadores cubanos.

El beisbol, que se practica y ama en Cuba desde hace más de 100 anos, provoca en la afición, y no en los fanáticos, como desde tiempos quizá un tanto inmemoriales desaparecieron del espectro beisbolero insular, las más enconadas pasiones, volvieron a relucir en uno de los terrenos más famosos de la ínsula.

Hablar del capitalino Estadio Latinoamericano es hablar, precisamente, de la meca de la pelota cubana, considerada una de las más famosas plazas del mundo.

Y en este escenario ocurrió lo que casi nunca sucede en la isla, pero que suele ser común, y quizá con mucha más agresividad, en otros parques de América Latina, principalmente de Estados Unidos, donde se disputan las llamadas Grandes Ligas.

El Industriales es una de las novenas más notorias del beisbol cubano, y por tanto, la más seguida, y por qué no, también quizá la más odiada por sus constantes y claros éxitos.

Cuando transcurría con toda la normalidad el segundo partido entre el Industriales y el Sancti Spíritus en su correspondiente liguilla al mejor de cinco encuentros, se quebró la tranquilidad.

El ""slugger"" olímpico industrialista, Antonio Scull, defensor tradicional de la primera base, fue anoche uno de los mejores bateadores del elenco habanero, al disparar en su debut un imparable y luego un vuela cercas con uno a bordo que provocó presuntamente la ira, para casi todos injustificable, del lanzador Yovani Aragón

El tirador derecho espirituano, que por su reconocida calidad no necesitaba en lo absoluto de actitudes antideportivas, le pegó un injustificable pelotazo a Scull en su tercer turno al bate, que le envió, visiblemente dolido al piso.

Poco después de este ""death ball"", o bola muerte para los que gustan de castellanizar este deporte, Scull se dirigió a la loma para, aparentemente, ajustar las cuentas a su ""agresor"", pero gracias a la rápida intervención de los jugadores de ambas selecciones no hubo mayores consecuencias.

Luego de una reacción considerada ""tardía"" por los especialistas locales, el árbitro principal expulsó del partido al lanzador Aragón, a Scull y al receptor espirituano Eriel Sánchez.

José Ramón Fernández, presidente del Comité Olímpico Cubano (COC), dijo a EFE que considera ""una grave indisciplina"", los hechos ocurridos en el citado partido.

Fernández, que es además vicepresidente del Consejo de Ministros de Cuba, anadió que cada día ""debe exigirse más en un trabajo educativo y de formación de hábitos y respeto a los atletas para evitar provocaciones y respuestas de esta naturaleza"". El beisbol, que es el deporte nacional en esta isla caribena, desata las grandes pasiones de millones de cubanos, sobre todo en una etapa decisiva de esta fase del torneo cubano. Es por eso que ese hecho se ha convertido en el asunto más comentado hoy por la afición local, que en su mayoría considera injustificada la actitud del lanzador visitante. Con este éxito el Industriales logró igualar la liguilla al mejor de cinco con el Sancti Spíritus y, hoy, se trasladarán las dos novenas hacia el estadio José A. Huelga, sede del segundo plantel, para disputar otros dos partidos. Luego de este poco común incidente, la afición cubana estará atenta a la disputa del tercer y cuarto juego entre los dos equipos, teniendo en cuenta que se disputarán en Sancti Spíritus, o sea, en el terreno ""enemigo"", aunque confían en que prevalecerá la cordura.

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