Óscar Aquino * CP. Este jueves, el contingente de nadadores de la Copa FINA llegó alrededor de las 8:30 horas al que será el punto de llegada en el Maratón del Canón del Sumidero, ubicado en Chicoasén.
De inmediato se dispusieron a abordar las lanchas que a la postre los trasladaron hasta la cueva del silencio, sitio de inicio de la competencia.
Mientras la embarcación avanzaba los rostros de admiración se dejaban ver en cada uno de los atletas que visitaban al gigante; en el silencio de ese vacío que se genera en medio de los inmensos brazos repletos de belleza histórica del Canón, cuatro tripulaciones llegaron por fin a la citada cueva, para ese entonces las máquinas se habían devorado ya los 15 kilómetros que comprenderá la competencia.
Entonces empezó el regreso, para ello las embarcaciones enmudecieron sus motores para que Adolfo Solís pudiera mostrar con detalle cada uno de los puntos que comprende el recorrido, el mismo que más de 30 nadadores de varias partes del mundo realizarán el próximo sábado a partir de las 8:00 horas. A un kilómetro de distancia del punto final del trayecto, cada uno de los contendientes abandonaron sus lanchas para recorrer ese último tramo a nado, con lo que tuvieron oportunidad de apreciar las condiciones que ofrece el cuarto escenario de la Copa Mundial de este ano, que en palabras de muchos, es la sede más bella del Mundial.











