El Morro derrota al campeón Motorama

El Morro derrota al campeón Motorama

Gran resultado fue el que sacó el cuadro de El Morro al derrotar por marcador de 5 carreras a 3 al mismísimo campeón de la liga, Motorama, que con todo y su lanzador estrella Gustavo Muñoz se vieron sorprendidos por la calidad del lanzador rival, Rubén López, quien debutó en la Primera Fuerza.

El partido fue intenso de inicio a fin, con dos lanzadores que buscaron bolas bajas fuera del alcance del rival para vencerlos, algo que les dio frutos en la primera entrada, en la que colgaron par de argollas para irse 0-0.

En la segunda entrada Motorama se fue adelante en el marcador con la carrera de César Noriega, que se fue robando la segunda y la tercera base y, tras un error, corrió a “home” para el 1-0. Pero en su turno al bate, El Morro sacó dos buenos tablazos que produjeron carreras: la primera fue de Miguel Luke, y la segunda, de Enrique De la Mora, con lo que el marcador era 2-0.

En el tercer rollo, Motorama empató momentáneamente el juego con la carrera de Huzmar López, para lograr e l 2-2. Pero en el cierre El Morro se volvió a despegar con la solitaria carrera de Fidel Dehesa para poner el juego 3-2.

Juego maduro

En la cuarta entrada Motorama se fue en blanco tras el buen papel realizado por Rubén López, quien frenó al rival. En el cierre El Morro volvió a marcar una carrera, esta vez por medio de Miguel Luke, con lo que el juego estaba 4-2. Si bien Gustavo Muñoz estaba sacando los “outs”, también recibía castigo y era de a una carrera por entrada.

En la quinta entrada Motorama volvió a padecer el buen pitcheo de Rubén López, quien puso otro cero a su favor. En el cierre El Morro volvió a meter la carrera segura, con Rigoberto Morales, quien pisó “home” para llegar a 5-2.

Ese marcador se mantuvo en toda la sexta entrada, en la que ningún equipo anotó, por lo que hasta la séptima hubo cambio con la carrera de Motorama, por medio de Nadir Hernández, pero no les alcanzó y, tras el tercer “out” del novel lanzador, llegó el final del juego que demostró que un buen cuadro con un gran pítcher puede vencer a un equipo plagado de buenos jugadores que no pasaron por su mejor tarde.