El Pole Dance va más allá del ejercicio: Erandi

El Pole Dance va más allá del ejercicio: Erandi

Sin ser un curso para mejorar la autoestima o valorarse más, pero la disciplina del Pole Dance va más allá de hacer ejercicio, es una herramienta que permite a las mujeres tener esa libertad de expresión.

Es una de las nuevas tendencias deportivas que aspiran a, sí contar con un cuerpo saludable, pero sobre todo que cada una de las practicantes se sienta bien, un camino directo hacia una mejor valoración positiva.

“El Pole Dance es un beneficio para el cuerpo. Cualquier actividad física es un beneficio porque lo trabajas todo. El beneficio es que como mujer alcanzas ciertos retos que creías que no ibas a poder alcanzar, tu autoestima mejora y los beneficios los ves por fuera y por dentro”, indicó la instructora Erandi Montes.

Con ocho años y medio de experiencia en Pole Dance School México, cuenta las dificultades con las que llegan las mujeres a experimentar el hecho de subir el tubo: “Llegan cabizbajas, ropa holgada, con pena muchas veces y hay ejercicios en la clase que son de fuerza, pero que incluyen esta parte que son de moverse, de ser más sensual, aprovechar que eres mujer y explotarlo”.

Beneficio

Asimismo, manifestó: “Uno ve las que tienen poca autoestima, que no ven al espejo, ven al piso, se ríen a pesar de su buena imagen y de ser sexys, les parece chistoso porque nadie las ha visto así y ni ellas se han visto así”.

Añadió que el espejo se usa porque no van a bailarle a alguien, bailan para sí mismas, además de que “los grupos son muy pequeños, máximo 10 alumnas, se cierran las cortinas, es un ambiente muy familiar, muy íntimo y las maestras las hacen sentir como en casa”.

De igual forma, “ya cuando se sienten cobijadas, porque nadie se va a burlar de ellas, pues se pueden expresar más, son más abiertas y empiezan a cambiar, no se les dan pláticas de autoestima, pero sí se les arropa mucho, se les hace ver que todas somos hermosas y lo que importa es como eres por dentro y lo reflejes”, indicó.

Destacó Montes Margalli: “En el tubo vienes y expresas lo que traes. Tenemos un taller que es de diálogos en la obscuridad, sin luces, con los ojos cerrados, para que te expreses, porque igual vienes con problemas fuertes de la casa o del trabajo y aquí vienes y lo expresas bailando. A veces terminan bailando y llorando, pero la idea es que sean libres. El baile es expresión y pueden expresar lo que sea, no tienen que ser felices todo el tiempo”.

La directora general de Pole Dance School México manifestó que es una disciplina que pueden practicar también los hombres, aunque eso todavía no es muy popular en el país. “Es para hombres y mujeres. Hay dos vertientes: Pole Dance enfocado al baile y Pole Fitness enfocado en hacer ejercicio. Hay tanto hombres como mujeres en ambos”, detalló.

Para todas aquellas mujeres que tal vez no cuentan con la seguridad necesaria, dejó en claro que no son esos tipos de baile para otras personas que suelen ser mal vistos. “Anímense a probar la primera clase, ya que lo prueban la primera vez se van a dar cuenta de lo que es. Mucha gente cree que es otra cosa, se imaginan que nos quitamos ropa; y sí, el Pole lo hacemos con ropa pequeña, trabajamos con ropa muy pequeña, la piel es la que se pega al tubo”.

Actividad

Como toda actividad física, tiene beneficios como incrementar la fuerza y tonificar los músculos. “Eso se nota, visualmente te hace más atractivo. Aquí no es para que vengas a bajar de peso, porque no hacemos cardio; aquí te fortaleces. Si le preguntas a gente que lleva años haciendo esto, pesan más ahorita que cuando empezaron porque ganan músculo”.

El Pole Dance es otra alternativa para aquellas mujeres que no desean hacer específicamente Fitness, Yoga, Pilates, Cardio o cualquier otra actividad que existe en el mercado. “Creo que llegó en el momento en que muchas mujeres estaban ya cansadas de Pilates y Yoga y no encontraban algo dirigido a mujeres mayores de edad, y poco a poco se dieron cuenta de que este baile es también un gran ejercicio”, acotó.

Agregó que hay muchas mujeres que hacen Pole felices, pero jamás se pararían en un gimnasio, como ella. Porque la idea de hacer ejercicio solo por hacerlo no les llama la atención a muchas mujeres, “pero divertirnos bailando, sí”, y además “cuando ya eres una mujer adulta no tienes que ir a fuerza a Yoga o a Pilates; esto es una opción más que divertida”.

La verdadera historia del Pole Dance

Es una disiplina que en los últimos años ha adquirido fama y reconocimiento a nivel mundial. Un ejercicio que requiere de gran fuerza y mucho control del cuerpo. Y también se le ha visto como una forma de arte.

Desde inicios del nuevo milenio, organizadores de competiciones del llamado Pole Dance Fitness han luchado para cambiar la percepción que se tiene de esta práctica. Se busca diferenciar el arte de hacer Pole Dance de los bailes que tienen una connotación sexual y que han sido empleados frecuentemente en los “strip clubs”.

Es un deporte que tiene una fuerte relación con el llamado Mallakhamb. Este se practica en la India y sus orígenes se remontan al 1135 d. C., aunque no fue sino hasta el siglo XVIII que fue puesto en práctica por más gente. En sus inicios era exclusivo para luchadores. De ahí su nombre: “malla” quiere decir luchador y “khamb” significa “pole” (tubo).

La finalidad era desarrollar más velocidad, mejores reflejos, concentración y coordinación. Hoy es visto más como un arte y no tanto como un método de entrenamiento. En este deporte, los gimnastas realizan distintas poses en un tubo vertical de madera. Este es más grueso que el utilizado en el Pole Dance contemporáneo. Se realizan diversos campeonatos en distintos estados de la India.

En China existe un deporte similar conocido popularmente como el Chinese Pole, o Vara China. Se le puede identificar fácilmente con el arte puesto en práctica por cirqueros profesionales. Aquellos gimnastas que logran hacer movimientos sorprendentes sobre una vara de entre 3 y 9 metros de alto.

Es probable que el Pole Dance de Occidente haya tomado como base el Pole chino o el hindú, pero lo que sí es cierto es que movimientos exóticos y sensuales fueron incorporados. Fue con Fawnia Dietrich que la manera en que era visto este, ahora considerado deporte, comenzó a cambiar. En 1994, Fawnia fue la primera mujer en dar clases de Pole Dance y en crear su propia escuela.

En los últimos años el Pole Dance ha ganado popularidad y ha logrado ser visto no solo como una manera de ejercitarse sino como un deporte e incluso un arte. En países como Estados Unidos, Australia y el Reino Unido, el interés de los hombres por practicar este deporte ha ido en aumento, incluso hay escuelas exclusivas para ellos.