El primer contacto con los Pirineos

Toulouse * EFE. Superada la media montana en la primera semana, el pelotón del Tour de Francia afronta la alta montana en los Pirineos, con siete puertos, dos de ellos de primera categoría, el último, el Col d'Aspin, a 26 kilómetros de la meta.

La primera etapa pirenaica del Tour de 2008, de 224 kilómetros entre Toulouse y Bagncres-de-Bigorre, pone en contacto a los ciclistas con la alta montana de forma progresiva y sirve como aperitivo a la que al día siguiente tiene situada la meta en el mítico Hautacam.

Aunque no determinará el ganador del Tour, el primer contacto con la alta montana descartará a algunos de los que, hasta entonces, sigan considerados como favoritos y determinará el auténtico estado de las fuerzas de los mejores.

Con un perfil llano al dejar Toulouse, la etapa comienza a entrar en contacto con los ascensos con cuatro puertos de cuarta categoría repartidos en los primeros cien kilómetros de etapa, lugar propicio para las escapadas de largas pretensiones.

Un puerto de tercera pone fin a la media montana para dar paso al Peyresourde, de primera categoría, primer puerto serio del Tour, muy lejos de la meta, sobre todo porque tras de él está el Aspin.