Emotiva celebración por los 81 años de vida de Fredy Valencia, “El Puma”, se vivió este domingo 24 de abril por las calles principales de Tuxtla Gutiérrez. El veterano y carismático corredor fue arropado por más de 400 corredores de diferentes clubes y municipios, que no dejaron pasar el momento para demostrar el cariño hacia el festejado.
Tal como se anunció, la salida se dio a las 7:30 de la mañana en las instalaciones de Caña Hueca, para ir por toda la avenida Central hasta la colonia Las Palmas, en donde el contingente dobló hacia el lado norte oriente de la ciudad y enfilarse a la meta ubicada frente al monumento de la Mujer Soldado.
Con un tiempo de 26 minutos y 3 segundos, Alexander Antonio Pérez Pérez llegó en primer lugar de la categoría libre varonil; mientras que en la femenil, Ana Sánchez consiguió ser la más rápida, pues cronometró un tiempo oficial de 32 minutos y 16 segundos.
En el caso de los veteranos varonil, Jorge Otto Morales culminó la prueba con 31 minutos y 43 segundos; en tanto que Olga Lidia Escobar fue la más rápida al detener el cronometro en 40 minutos y 25 segundos. Finalmente, Gabriel Guadalupe Hernández Díaz y Martha Elena Toledo Sánchez fueron los más rápidos en la división master, varonil y femenil, respectivamente.
El festejado comentó: “Estoy agradecido con todas las personas que han estado cerca de mí, que están conmigo porque he tratado de ganármelos y de quererlos a mis ‘ancianitos’ y mis ‘ancianitas’”. Fredy Valencia dejó en claro que la justa atlética es para apoyarlo en la manutención de sus hijas con discapacidad, algo que agradecerá siempre a los participantes.
“Se ha hecho la carrera para atención de mis hijas. Muchos amigos se acercan y me dicen que si con un hijo discapacitado es complicado, tener dos es mucho más. Incluso hay personas que llegan y me dicen: ‘Pumita’, ten algo para el ‘chesco’, pero realmente es para mis hijas”, afirmó.
Durante la llegada de los corredores, el comité organizador, junto con autoridades locales y la familia de Fredy Valencia, realizaron la venta de playeras conmemorativas de la carrera, mismas que no tuvieron un precio fijo, sino que dependía del donativo de las personas.












