"Berlín * EFE. Alemania espera el duelo de cuartos de final, hoy, contra Argentina, con el ánimo intacto, sin bajas y con los jugadores nadando en una impresionante ola de optimismo y de confianza. Para el entrenamiento, que tuvo lugar en el estadio de Wurfplatz, a pocos metros del Estadio Olímpico de Berlín, el seleccionador Jürgen Klinsmann tuvo a disposición a sus 23 jugadores.
Los medios de comunicación sólo pudieron presenciar cerca de un cuarto de hora del entrenamiento, que se realizó en buena parte a puerta cerrada, y en el que se querían ensayar algunas cuestiones tácticas que, como es su costumbre, Klinsmann suele mantener en un secreto casi absoluto.
Sobre la alineación, en cambio, no parece haber secretos y todo indica que se repetirá el equipo que empezó en cuartos de final contra Suecia y que, en la primera media hora de juego, hizo que los críticos que le quedaban a Jürgen Klinsmann se convirtieran súbitamente en sus más devotos admiradores.
Los jugadores sienten esa euforia que está suscitando y ésta parece darles alas ante el partido contra Argentina y, lejos de hacerlos sentirse satisfechos con lo alcanzado hasta ahora, les ha aumentado el hambre de triunfos. ""Puede que a otros les baste con llegar a octavos o a cuartos, a mí no me basta y a los jugadores tampoco"", dijo hoy Klinsmann, para responder a una pregunta acerca de si, después de lo mostrado hasta ahora, no podía considerar el Mundial un éxito, incluso asumiendo la eventualidad de una eliminación en cuartos de final.
El alto listón que ha puesto Klinsmann, que ha calificado incluso de catástrofe la posibilidad de no llegar a semifinales y de fracaso todo lo que no sea estar en la final, parece haber creado una obsesión de triunfo en los jugadores que no contemplan ni de lejos la posibilidad de perder manana.
El goleador Miroslav Klose ha hablado incluso de la ""mala suerte"" que ha tenido Argentina de encontrarse con Alemania. El capitán Michael Ballack recordó hoy los dos partidos de los dos últimos anos contra argentina que terminaron empatados a dos goles.
Ballack, que no jugó ninguno de los dos compromisos, dijo que Alemania había sido superior en ambos partidos y que en el tiempo que ha pasado ha madurado y crecido por lo que manana sale con excelentes posibilidades de lograr la victoria. ""Somos realistas y es realista pensar que manana tenemos buenas posibilidades de ganar"", dijo Ballack.
Otro jugador, el centrocampista Bernd Schneider, ha recordado que en los dos partidos anteriores faltaron, además de Ballack, Philipp Lahm, Lukas Podolski y Miroslav Klose, lo que significa una diferencia de calidad importante.
El entorno, en el que al comienzo del torneo había todavía muchas dudas con respecto a Klinsmann, está ahora casi incondicionalmente con el entrenador y sólo parece preocuparle convencerle de que, pase lo que pase, le dé continuidad a la revolución que ha impulsado en los últimos dos anos.
Hoy, la revolución Klinsmann se enfrentará a la prueba más importante que ha tenido hasta ahora. Una victoria significaría no sólo el paso a semifinales sino que dispararía a niveles inconcebibles la euforia y la confianza en sí mismos.
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