París * Agencias. La revancha está servida y Francia busca a partir del sábado en la carismática pista Philippe Chartrier de Roland Garros su venganza contra Rusia en la final de la Copa Federación, donde espera doblegar al equipo que el ano pasado les hizo sufrir en Moscú.
La gran fiesta francesa está preparada y también los participantes. El conjunto francés, que venció a Espana en semifinales, cuenta con sus mejores figuras, dos de ellas entre las ocho mejores del mundo: Amelie Mauresmo (4) y Mary Pierce (6), pero tampoco el ruso, verdugo de Estados Unidos en la penúltima ronda, se encuentra a la zaga, con Elena Dementieva (8) y Anastasia Myskina (13). Es decir, este fin de semana tres de las 10 mejores del mundo, y cinco entre las 20 primeras (Nathalie Dechy, 15) competirán por el título, por equipos femeninos, más importante del mundo.
La rivalidad entre los dos conjuntos es algo ya histórico. Éste será el octavo encuentro entre las dos selecciones y el sexto en siete anos. El último tuvo lugar el pasado ano en Moscú, cuando Rusia logró por primera vez en su historia la Copa Federación y tuvo que ser en el definitivo partido de dobles al imponerse Myskina y Zvonareva a Bartoli y Loit, para lograr el 3-2.
Aquel triunfo colocó a las rusas con 4-3 en los enfrentamientos entre ambos conjuntos pero la historia continúa y un vistazo a sus duelos indica que ningún equipo ha ganado dos eliminatorias consecutivas al otro. Se trata de una rivalidad constante. Esta vez 15.000 espectadores (el aforo está vendido para los dos días) servirán de apoyo a las francesas para que la arena ocre de Roland Garros entierre al equipo ruso y la tradición continúe. No obstante, el riesgo de lluvia previsto para este fin de semana puede ser un invitado inesperado que fastidie la fiesta prevista por la Federación Francesa de Tenis, la pista Philippe Chatrier de Roland Garros todavía no tiene techo cubierto, y aunque a estas alturas de la temporada hay horas de luz suficientes, la incertidumbre acosa.











