Después de 51 ediciones ininterrumpidas desde su nacimiento, el Futbolito Bimbo desconoce cuál será su futuro en este 2021, recordando que la edición del año pasado no se realizó por la crisis de salud mundial. Hoy por hoy, los organizadores nacionales no han dado información alguna a los coordinadores estatales sobre qué sucederá con el torneo, en espera de que las condiciones mejoren para poder llevar a cabo el evento.
El 21 de marzo del 2020 era la fecha marcada para hacer rodar el balón en la entidad. Sin embargo, días antes autoridades federales anunciaron el inicio de la cuarentena y, por ende, la suspensión de todas las actividades que congregaran a una gran cantidad de personas, como es el caso del Futbolito Bimbo. A partir de ahí, la situación fue incierta.
Los meses pasaron y no se sabía para cuándo exactamente se retomarían los trabajos. La empresa encargada del evento dejó muy clara su postura cuando la situación sanitaria se puso crítica: no expondrían la salud de los participantes, y menos tratándose de niños.
“No hemos tenido reunión alguna con ninguna persona a nivel nacional. Ni siquiera virtual, así que no sabemos qué vaya a ocurrir con el torneo”, declaró Erika López Guzmán para “Cuarto Poder”.
La coordinadora estatal subraya que en los tres años que lleva celebrándose el certamen es la primera vez que se presenta una situación de este tipo, y a pesar de la incertidumbre, entiende que lo primero es cuidar la salud de los pequeños.
“Es la filosofía de Bimbo no arriesgar a los niños, y nosotros lo entendemos, así como también entendemos que los niños quieren jugar, pero por ahora no hay condiciones y tendremos que esperar a que la pandemia disminuya”, agregó.
Chiapas, como entidad participante, superó la cantidad de escuelas inscritas oficialmente el año pasado: fueron 334 las que cumplieron con el proceso, por lo que la fiesta futbolística estaba asegurada, aunque al final tuvieron que cancelarla. Posteriormente, de manera virtual se llevó a cabo un campeonato en el que miles de pequeños pudieron de alguna manera saciar sus ganas de jugar su deporte favorito












