Nueva York * Agencias. Reporteros del área de New York se reunieron con el coordinador ofensivo de los Jets, Brian Schottenheimer, enterándose de que Shonn Greene está listo para graduarse al nivel de 300 acarreos como corredor.
Por atractivo que suena eso en lo profesional, Greene debe mantener alta la guardia. Se ha hecho cada vez más complicado ser un corredor de 300 acarreos en una NFL cada vez más aérea. Esta promoción debe originar la salida de Greene si las cosas no le salen bien. Obtener 300 acarreos ya es suficientemente complicado, pero Greene va a tener que conseguir de mil 200 a mil 300 yardas para convencer al equipo de no reclutar a un corredor al siguiente año.
Ser un corredor en la NFL se ha ido convirtiendo en uno de los peores empleos en el mundo de los deportes. Los buenos corredores son marcados para ser reemplazados una vez que llegan a la edad de 28 de 29, o ya acumulan unos mil 600 acarreos en su trayectoria.
Corredores de primera ronda firman contratos por cinco años y rara vez obtienen un segundo contrato del equipo que los recluta. Además, más equipos emplean backfields por comité, repartiendo los acarreos entre dos, tres o cuatro jugadores.
Empezando desde el 2007, el número de corredores de 300 acarreos cayó significativamente. Hubo 13 en el 2003, nueve en el 2004 y 10 en el 2005 y 2006. Desde entonces, solamente seis corredores tuvieron 300 o más acarreos en el 2007, cinco en el 2008, seis en el 2009 y siete el año pasado, un promedio de seis por campaña.
Steven Jackson de los Rams, Adrian Peterson de los Vikings, Chris Johnson de los Titans, Michael Turner de los Falcons y Maurice Jones-Drew de los Jaguars entran a esta campaña con las expectativas de ser corredores de 300 acarreos. Cedric Benson tiene las mismas expectativas en Cincinnati, razón por la cual los Bengals deben apurarse a firmarlo.
Arian Foster de los Texans, Ray Rice de los Ravens y Rashard Mendenhall de los Steelers fueron los últimos tres en graduarse a esa clase de élite. Su reto para este año será repetirlo, lo que no es sencillo. Turner, por ejemplo, no fue el mismo en el 2009 al que fue en el 2008, cuando corrió para mil 699 yardas en 376 acarreos. Le tomó hasta el 2010 regresar para una temporada de 334 acarreos y mil 371 yardas.
A sus 32 años de edad, Thomas Jones de los Chiefs ya no carga con las expectativas de ser un corredor de 300 acarreos, particularmente ahora que Jamaal Charles ha surgido como un estelar.
Créanlo o no, Greene está en una situación complicada. Antes que nada, solamente siete equipos promediaron 30 o más acarreos por partido la temporada pasada. La liga como un todo se ha desviado tanto hacia el pase que el 59 por ciento de las formaciones están diseñadas para lanzar, no para correr.
Tres de los siete equipos cuentan con mariscales de campo de élite: Matt Ryan de los Falcons, Joe Flacco de los Ravens y Eli Manning de los Giants. No sería sorpresivo que los Falcons y Ravens desataran un poco más a sus pasadores y dejaran que sus totales terrestres cayeran por debajo de los 30 acarreos este año. Ambos equipos están indicando que sus mariscales de campo tomarán mayor control de sus ofensivas esta campaña.
Eso deja a los Chiefs, Jets, Raiders y Jaguars como los equipos restantes que están apuntando a un balance 50-50 entre carreras y pases. Los Chiefs repartirán sus 34.8 acarreos por juego entre Charles y Jones. El entrenador en jefe de los Raiders, Hue Jackson, cuenta con Darren McFadden y Michael Bush.
De todos los equipos orientados a la carrera, los Jets podrían ser el más demandante. El mariscal de campo Mark Sánchez ha probado ser un ganador, pero tiene solamente un porcentaje de pases completos de 54.8 para un equipo que contó con cinco receptores capaces de atrapar 50 o más pases en el año. Bajo Rex Ryan en el último par de años, los Jets corrieron el ovoide 37.9 y 33.3 por ciento del tiempo.
Los Jets esperan solamente unos 17 pases completos por partido de Sanchez. Los corredores necesitan brillar. Greene no estaba listo para ser el corredor primario el año pasado. Reemplazar a Jones como el corredor interior, Greene entró a la temporada con unas cuantas libras de sobrepeso e intentó demasiadas carreras con el estilo este-oeste de LaDainian Tomlinson. Ese no debe ser Greene.
Los entrenadores trabajaron con él toda la temporada y para el final del año, Greene regresó a su estilo norte-sur. Mide 5 pies y 11 pulgadas, pesa 226 libras, y luce más cuando baja el casca y se clava en el hueco. Promedió 5 yardas por acarreo como el tercer corredor de los Jets en el 2009, pero cayó a 4.1 yardas por acarreo con 185 intentos la temporada pasada.
El plan este año es utilizar a Tomlinson en situaciones de pase y dejar que Greene sera el corredor primario. Cualquier cosa menos de 4 yardas por acarreo podría poner a los Jets de vuelta en el mercado buscando a un corredor la siguiente temporada.
Espero un poco más de ataque terrestre en el 2011. Con los mariscales de campo jóvenes Jimmy Clausen y Cam Newton, los Panthers intentarán retener a DeAngelo Williams para emparejarlo con Jonathan Stewart. Los Titans y Vikings son jóvenes en la posición de pasador, e intentarán correr más. Eso podría no incrementar el total de corredores de 300 acarreos, pero los equipos simplificarán un poco sus esquemas este año por la falta de temporadas bajas con sus jugadores.











