México * Notimex. Después de una largo proceso que tuvo que dilucidarse en parte en los juzgados, la problemática que aún envuelve al Basquetbol en México ha comenzado a dar pequenos pasos en pos de una solución definitiva.
Durante poco más de dos anos, el medio del Baloncesto nacional estuvo pendiente de lo que sucediera en los tribunales, pues fue ahí donde se peleaba su futuro, y luego de una dura y a veces confusa batalla legal se determinó que la desafiliación que había sufrido la Federación Mexicana de Baloncesto (FMB) fue incorrecta.
En dicha asamblea, todos los presidentes de federaciones y grupos afines asociados decidieron desafiliar al organismo que hasta ese momento presidía el yucateco Enrique Basulto Farfán, lo que abrió la puerta para que fuera admitida la Nueva Alianza por el Basquetbol que encabeza el ex entrenador y ex jugador Arturo Guerrero.
Con este apoyo, se llevó a cabo un Campeonato Nacional Varonil, certamen que no se celebraba desde poco más de 10 anos y como sede se eligió a la Ciudad de México.
La simple covocatoria de este certamen hizo que 28 quintetas se inscribieran a este torneo, lo que significó una nueva marca de asistencia, pues el récord anterior era de 24 participantes el cual se registró en 1937 cuando se efectuó en la Ciudad de México.
Desafortunadamente no todo marchó sobre ruedas. Presiones de Enrique Basulto y Jorge Toussaint (ex presidente de la FMB) lograron que algunos jugadores, en especial de los de Primera Fuerza y de nivel universitario, declinaran participar por temor a ser sancionados.
Pero aquéllos que sí decidieron asistir no decepcionaron, pues todos y cada uno de los jugadores que intervinieron dieron su máximo esfuerzo y, en algunos casos, se observaron partidos de gran calidad, lo que hace pensar que con trabajo y paciencia podrá resurgir con fuerza el deporte ráfaga en el país.
Conforme se desarrolló el torneo, cuatro fueron los equipos que se perfilaron como los favoritos: Chihuahua, Puebla, Chiapas y Sonora, que presentaron escuadras con una poderosa ofensiva y un hermético sistema defensivo.
Pero en competencias de este tipo las sorpresas no están exentas de aparecer, y cuando todos apostaban por una final entre Chihuahua y Sonora, los conjuntos de Chiapas y Puebla hicieron sentir su presencia y fueron los que clasificaron al partido por el título.
En la gran final los poblanos fueron quienes se llevaron los honores al dominar completamente a sus oponentes y se alzaron con el título gracias a su triunfo de 85-72.
Por lo que respecta a la disputa por el tercer sitio, Chihuahua se agenció el lugar disponible en el podio al derrotar en un cotejo que se caracterizó por su ofensividad al representativo de Sonora por 109 puntos a 106.
De esta manera, se terminó con poco más de una década de sequía campeonil, y ahora habrá que esperar a la celebración del Campeonato Nacional Femenil, que tentativamente se llevará a cabo en marzo del 2006 en la ciudad de Aguascalientes.
Es de esperarse que la lucha entre la Nueva Alianza y lo que queda de la FMB continúe, porque la primera tiene el apoyo de los organismos gubernamentales, mientras que la segunda cuenta con los avales del Comité Olímpico Mexicano y de algunas agrupaciones internacionales.
Si en este ano la Nueva Alianza que dirige Arturo Guerrero logra convencer a la dirigencia del COM para conseguir su aval y de esa manera tener el reconocimiento internacional, permitirá que la reconstrucción del Basquetbol nacional pueda hacerse en menos tiempo.











