La Academia de Frontenis Jaguarcitos de Caña Hueca participó en la clase virtual nacional “Peloteemos con los peques”, promovida por Frontour MX, en coordinación con instructores de prestigiadas academias de Colima, Ciudad de México, Tamaulipas, Jalisco y Nuevo León.
En esta primera clase, celebrada el domingo por la mañana y transmitida por redes sociales, el profesor José Noé Aragón, entrenador de la academia Jaguarcitos de Caña Hueca, y tres de sus destacados jugadores tomaron parte como representantes no solo de la escuela con sede en Tuxtla Gutiérrez sino también de la Asociación de Pelota Vasca del Estado de Chiapas, A. C.
La clase, con una duración de poco más de 1 hora con 15 minutos, fue guiada desde la capital del país por las entrenadoras Raquel Micó y Xío Guillén, quienes iniciaron con la activación física, ejemplificando un calentamiento previo para los jugadores conectados en diferentes partes del país.
Enlazados de manera simultánea, los maestros de Frontenis efectuaron alternadamente la demostración de diversos ejercicios, refrendando así el compromiso con el que trabajan incansablemente durante todo el año para formar a los futuros campeones de este deporte, ahora acoplándose a la contingencia y a la necesidad de guardar distancia.
En su intervención desde Chiapas, el profesor José Noé Aragón expuso aspectos de coordinación motriz para niños y fuerza y explosividad para jóvenes.
Con la ayuda de sus alumnos, el entrenador mostró la ejecución de diferentes pliométricos, utilizando balón medicinal y una banca, efectuando la rutina en su cochera, en un espacio de apenas tres metros.
En la demostración, Aragón explicó que este tipo de trabajos ayudan a afinar habilidades necesarias para el Frontenis, en tanto que para la parte de acondicionamiento físico, acortan en gran medida los tiempos de preparación.
Tras la intervención del entrenador chiapaneco, los demás participantes continuaron compartiendo ejercicios, pero de carácter técnico, para afinar recorridos, golpeo y velocidad propios del Frontenis, empleando pelotas y hasta raquetas, adaptándose a los espacios en casa para poder ejecutarlos ya sea en la sala o patio.
Con una rutina de estiramiento concluyó la amena práctica, una actividad que sirvió para demostrar que los jugadores pueden seguir entrenando a distancia hasta que las condiciones mejoren y sea posible regresar a las canchas.












