No, el problema no era Javier Aguirre. La nueva era de Rayados de Monterrey se encomendó a Esteban Andrada, que atajó todo lo que mandó el León.
En el último minuto, un pénalti, un contacto fortuito, le daría la victoria a los regios sobre el León, pero Luis Romo tomó la pelota en lugar de Rogelio Funes Mori, para volverse en el héroe del partido, pero el volante lo cobró de una manera más que displicente, lo que ayudó a que Rodolfo Cota atajara. El final de la película fue un empate a cero, evidenciando que el problema no era tanto lo que hacía o dejaba de hacer el “Vasco” Aguirre sino que los jugadores no merecen vestir la camiseta rayada.
El cuadro que presentó Hugo Castillo, técnico interino, no cambió mucho la actitud de los jugadores regios, que dieron buen Futbol a cuentagotas, lo que al final valió para que León llegará con más decisión a la portería de Esteban Andrada, quien se agrandó en los momentos precisos y salvó a su equipo de una goleada.
Al final del juego, Monterrey se soltó el pelo, pisó el área y se marcó un pénalti que Luis Romo desperdició. Así que habrá que hacerse las preguntas: ¿Aguirre era el culpable? ¿Qué desastre dejó?











