Es una magnífica atleta

"Iván Agüero * CP. Introvertida, serena y con raíces norteamericanas, Marisol March, atleta chiapaneca, impuso marca nacional en Olimpiada en el Salto con Garrocha.

Su papá es de Texas, Estados Unidos, y su mamá del Distrito Federal. San Cristóbal los unió y ahí nació Marisol.

Sus abuelos paternos son del país de las barras y las estrellas pero con ascendencia espanola.

Tímida y muy optimista, así se puede definir a esta atleta ""coleta"". Desgraciadamente sufre de inseguridad y a veces eso se refleja en las competencias. Los entrenadoras deberán trabajar con ella en el aspecto mental, ya que material hay de sobra. Aún tiene problemas, pero ha logrado avances importantes.

""Me he dado cuenta, desde que decidí irme a vivir a Tuxtla me percaté de que he tomando otras decisiones con madurez. La competencia también me ha ayudado a no ponerme nerviosa"", dijo.

Gran potencial para su especialidad. A sus 16 anos es campeona de México con nuevo récord. En Puebla saltó 3.20 metros y eso la coloca como la mejor de su categoría.

Al iniciar el 2007 se propuso llegar a esa marca. Hay que mencionar que sólo lleva ocho meses como garrochista, y los logros son palpables en tan poco tiempo. Previamente tuvo un paso fugaz por los relevos, donde logró una presea en el Regional del 2006.

Después de obtener su primera medalla en Mérida, sabía que quería ser artífice de un boom nacional, sólo que no sabía si era en una prueba de velocidad o en campo.

""Desde que era chica me gustaba siempre correr; empecé con competencias con amigas, en las clases de educación física y cuando entré a Atletismo me di cuenta de que era lo que me gustaba"", apuntó la estudiante de preparatoria.

Un entrenador cubano la observó y le dijo que tenía cualidades para el Salto con Garrocha. No lo pensó más y comenzó a trabajar con él.

Sin embargo, se enfrentó a la primera decisión fuerte de su vida: si quería trascender, debería trasladarse a Tuxtla, ya que en San Cristóbal no cuentan con material para la práctica de este deporte.

""Lo pensé mucho y sabía que si no aprovechaba la oportunidad de venir acá (Tuxtla)... porque no estaba en mi casa, con mi familia. De no hacerlo me hubiera arrepentido"", apuntó la atleta.

Desde finales de agosto trabajó para el oro. Cambio de ciudad, de amigos, de todo. Ahora estudia en el Colegio La Salle y su vida gira en torno al Atletismo.

La vida le abre la senda del triunfo. Su medalla de oro ha colocado la mirada de entrenadoras en ella; de hecho, ya tiene ofertas para representar a otros estados.

""Me habló un entrenador de Puebla y otro de Nuevo León que me ofreció irme al Tec de Monterrey. Me ofrecieron acudir a un campamento y para irme a estudiar a Nuevo León. Todavía no hemos arreglado nada, pero al campamento yo creo que sí voy, porque creo que sí me conviene aprovechar esa oportunidad"", dijo March Colvin.

El Atletismo es su pasión y externa su sentir para que más chiapanecos se unan a la práctica de este deporte.

""Que lo intenten, porque es una muy buena oportunidad, donde aprendes mucho y te diviertes. Hay distintas pruebas, alguna les gustarán; no sólo es correr, puedes lanzar y saltar. Los viajes son padres, conoces lugares, gente y sí vale la pena"", concluyó la sancristobalense.

En menos de un anon Marisol saltó a los reflectores y pretende seguir ahí demostrando que puede llegar a su máximo sueno, unos Juegos Olímpicos.

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