Estar en casa me inyecta energía: Aremi

La medallista de Tokio 2020 tiene como próximo gran desafío el Campeonato Mundial 2026. Cortesía
La medallista de Tokio 2020 tiene como próximo gran desafío el Campeonato Mundial 2026. Cortesía

Chiapas representa mucho más que un cambio de aires para Aremi Fuentes Zavala, quien tras irse en 2013 a forjar gran parte de su carrera deportiva en Baja California, vuelve a casa para estar más cerca de su objetivo olímpico y también de sus seres queridos.

“En las noticias siempre se ven los resultados, lo bonito que refleja ganar medallas, pero dentro de uno mismo, a veces el añorar estar cerca de casa, de la familia y de los amigos es algo que estuve cargando durante años”, reconoció la halterista nacida en el municipio de Tonalá.

Es por eso que Aremi asegura que la posibilidad de regresar le llegó en un momento importante de su carrera y no dudó en aceptar la oportunidad de establecer nuevamente aquí una parte fundamental de su preparación.

“Que se me haya brindado esa apertura, la posibilidad de regresar, no iba a negarme a ese diálogo. Y aquí estamos. Estoy contentísima, ya vi a mi familia”, expresó.

La deportista explicó que las exigencias del alto rendimiento la mantuvieron durante largos periodos lejos de sus seres queridos, situación que ahora espera transformar en un impulso adicional para la etapa que comienza.

“Por tantos entrenamientos, pasaban muchos meses o hasta años sin verlos, y estar aquí en casa creo que eso me inyecta más energía”, subrayó.

El regreso —comparte— también tiene un significado adicional, pues anhela que su presencia sirva como referencia para niños y jóvenes que comienzan a practicar alguna disciplina y sueñan con alcanzar el alto rendimiento. “Aquí tienen una amiga con la cual pueden contar”, expresó.

Espacio adecuado

Fuentes Zavala destacó también las condiciones con las que cuenta actualmente para entrenar en el Instituto del Deporte y consideró que infraestructura de este tipo puede ser aprovechada no solamente por atletas consolidados, sino por nuevas generaciones.

“Este gimnasio realmente tiene muy buen nivel, tiene las comodidades para poderte preparar para eventos, en mi caso, internacionales. Les estoy muy agradecida porque este tipo de proyectos genera que más atletas practiquen esta bella disciplina y también tengan condiciones para poderse preparar en un futuro”, señaló.

Mundial y una nueva categoría

El siguiente desafío ya está marcado en su calendario: el Campeonato Mundial de Halterofilia 2026, del 27 de octubre al 8 de noviembre en China.

“Es el primer clasificatorio para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, ya tengo la convocatoria de concentración; de hecho, viajo para concentrarme con la selección y hacer un campamento de aproximadamente un mes en China”, explicó.

Su preparación contempla trabajo físico, pero también un componente psicológico que considera indispensable. “Ya empecé la preparación aquí en casa. Entreno todos los días, también de la mano del psicólogo, porque es muy importante estar fuerte mentalmente, y con el respaldo de las instituciones, porque si no hay apoyo no se puede tener una buena preparación”, reconoció.

Entre sus objetivos inmediatos aparece también mejorar sus registros para colocarse en una posición competitiva dentro del ranking internacional. “Estoy en muy buenas manos, me siento en confianza y mi labor es seguir levantando más kilos y ubicarme muy bien en el ranking mundial, que es un objetivo a corto plazo”, agregó.

Aremi trabaja actualmente bajo la dirección de Yordanis Borrero, exmedallista olímpico (Beijing 2008) y entrenador con quien lleva aproximadamente un año y que, de acuerdo con la propia atleta, conoce las exigencias de trabajar con una deportista experimentada.

“Considero que está haciendo un buen trabajo. Sigue trabajando conmigo, ya que soy una atleta élite con varios años en activo, y para él también es una motivación entrenarme, igualar o superar un poco las marcas que he hecho y las metas que he cumplido”, comentó.

Otro aspecto que genera optimismo en Fuentes Zavala es la categoría de menos de 77 kilogramos, en la que considera que sus características físicas pueden adaptarse mejor que en el proceso anterior.

En París buscó competir dentro de los 81 kilogramos, división que, según explicó, no era la más favorable. “Esta categoría (77 kg) es la idónea para mí por mi estatura y demás condiciones. Todavía tengo que mejorar aspectos morfológicos y nutricionales para seguir creciendo y mejorando la parte de la fuerza. Para mí vino como anillo al dedo”, afirmó.

Un duro camino

Para concluir, Aremi reconoce que conseguir un boleto para unos Juegos Olímpicos puede resultar incluso tan exigente como competir en los mismos.

“El camino siempre es muy duro. El solo hecho de clasificar requiere mucha resistencia, perseverancia y constancia. Estoy consciente de lo que conlleva hacer un ciclo olímpico y esa es una parte positiva para mí, porque ya tengo esa experiencia”, expresó.

Sabe que el panorama internacional se ha vuelto más exigente debido a los ajustes en categorías y plazas disponibles. “Estamos conscientes de que, por los cambios a nivel internacional, se han reducido las plazas y también las categorías de peso corporal. Estoy consciente de que el proceso es fuerte, pero sé que lo puedo afrontar”, sentenció.