Berlín. * EFE. La selección argentina explotó en el Mundial con un alarde de juego y goles que devuelven a la albiceleste a la primera línea de candidatos al título de Alemania 2006.
Los argentinos han llegado a la cita mundialista de puntillas, sin hacer ruido y encantados de que todo el protagonismo se lo llevara Brasil como favorito unánime, pero el 6-0 a Serbia y Montenegro augura que atesoran calidad más que suficiente para plantarse en la final. Para empezar, ya se han colado en octavos de final junto con Holanda, que en el otro partido superó con mucho sudor a Costa de Marfil por 2-1. Si México en la presentación no ofreció todo lo que se esperaba al sufrir mucho para ganar a Irán (3-1), decepcionó totalmente al arrancar un mísero empate sin goles ante la modesta Angola.
La ansiedad de los jugadores era tan grande en el campo como la de su entrenador Ricardo La Volpe, histérico en el banquillo, tanto por el resultado como por su abstinencia de tabaco. Este revés, sin embargo, no resta posibilidades al equipo de Rafa Márquez de superar esta ronda, aunque para ello tendrá que sacar algo positivo en el último encuentro frente a Portugal.
Con Román Riquelme como director de orquesta y Diego Maradona loco de contento en la grada, Argentina apabulló por 6-0 a Serbia y Montenegro en un recital de Futbol moderno. Su mayor virtud es que no hay estrellas sino una suma de grandes jugadores perfectamente engarzados.











