"Shangai, China * EFE. El suizo Roger Federer escapó de una derrota en la Copa Masters ante el estadounidense Andy Roddick que hubiera colmado de satisfacción a Jimmy Connors, actual técnico del jugador de Omaha, y demostró una vez más su enorme capacidad para resolver situaciones apuradas. Federer tuvo que salvar tres bolas de partido para ganar por 4-6, 4-6, 7-6 (8) y 6-4 en dos horas y 24 minutos al conectar su decimotercer saque directo. En la misma jornada, en la que el croata Ivan Ljubicic también ejerció de ""escapista"" improvisado, en su caso ante el argentino David Nalbandián, a quien derrotó por 5-7, 7-6 (7) 7-5 en casi tres horas.
Un día después de recoger el trofeo que le acredita como número uno del mundo por tercer ano consecutivo, y en la repetición de la final del Abierto de Estados Unidos de esta campana, Roddick tuvo la mejor oportunidad para resarcirse y marcar un resultado histórico en su balance personal contra el suizo, ahora con 12-1 para éste.
El ahora discípulo de Jimmy Connors, sólo ha ganado a Federer una vez, hace algo más de tres anos en las semifinales de Montreal (6-4, 3-6 y 7-6). Hoy dispuso de tres ocasiones para hacerlo de nuevo en el desempate de la segunda manga pero no acertó ninguna, y para colmo entregó este parcial con un fallo de remate espectacular, cuando al querer remachar al estilo Pete Sampras, con un gran salto, envió la bola lejos de la línea de fondo.
""Si no le he ganado ahora, no le ganaré nunca"", dijo un apesadumbrado Roddick, que desde las semifinales de la Copa Masters de Houston del 2003 no ha sido capaz de imponerse al helvético, mientras que desde entonces, éste le ha derrotado en seis finales consecutivas, dos de ellas en Wimbledon (2004 y 2005) y en Flushing Meadows este ano.
""Me esforcé al máximo para ganarle esta noche y con los progresos que he hecho en los últimos cuatro o cinco meses me siento cada vez mejor que pongo un pie sobre la pista. Pero creo que hoy no tuve suerte"", senaló.
Roddick contrató a Connors después del torneo de Wimbledon para, entre otras cosas, rebajar las diferencias entre el suizo y Rafael Nadal, acercarse aún más a Federer y presentarle batalla. Hoy lo hizo, estuvo cerca, pero aún le queda dar el salto de calidad suficiente, aunque está seguro que lo alcanzará. ""Si no creo en mí mismo después de lo de esta noche, entonces es que hay un problema"", senaló.
De la misma forma en la que salvó dos bolas de partido contra Juan Carlos Ferrero en la segunda ronda de Dubai en el 2004, Federer no se amilanó.
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