Madrid * EFE. El espanol David Ferrer no llegó a tiempo para repostar esta vez y cayó en los cuartos de final del Masters Series de Madrid mientras que el croata Ivan Ljubicic mantuvo la sangre fría con la que ha ganado dos títulos en las últimas semanas para dejar atrás al chileno Fernando González y lograr las semifinales.
Después de dos partidos sin tregua y a tres sets, Ferrer cayó ante la seguridad explosiva del estadounidense Robby Ginepri, un jugador que fue finalista júnior del Abierto de Estados Unidos, con carácter ganador que ha tomado el relevo de Andy Roddick en Madrid, y que le superó por 6-1 y 6-4 en tan sólo 75 minutos.
Las dos pruebas superadas ante los argentinos Agustín Calleri y Mariano Puerta, ésta última de dos horas y 14 minutos anoche, pasaron factura al de Xavea, que aunque supo recuperarse de un frustrante 5-0, se encontró con un adversario inspirado, con ideas claras y suelto de brazo.
Tras perder el primer set en 28 minutos, Ferrer levantó algo más su nivel, pero no lo suficiente para desbordar al americano. Salvó eso sí, tres bolas de partido con saque de su rival, en un momento en el que el encuentro pudo cambiar de signo de haber ganado ese juego.
Pero en la cuarta, un revés envenenado de Ginepri a una mano y con efecto hacia fuera, provocó el último error del de Xavea, que con esta derrota dependerá de fenomenales actuaciones en las próximas dos semanas para lograr plaza para el Masters de Shangai y acompanar allí a Rafael Nadal.
Roberto Luis Ginepri, de 23 anos, 21 del mundo, seguidor del brasileno Gustavo Kuerten cuando era nino, fue finalista del Abierto de Estados Unidos contra su compatriota Andy Roddick (2000), protagonizando la primera final totalmente americana de este torneo en esta categoría desde 1985. Se hizo famoso también por ser el primero que utilizó camisetas sin mangas en Wimbledon, en junio del 2003. Ahora espera que Nadal venza al checo Radek Stepanek para ser todavía más conocido.
En Madrid, Ginepri se ha abierto paso a las semifinales tras vencer al francés Sebastien Grosjean, y después al ruso Nikolay Davydenko, antes de imponerse a Ferrer. Este ano ha ganado su primer título en Indianapolis, además de ser semifinalista en Cincinnati y en el Abierto de Estados Unidos, donde protagonizó un durísimo duelo contra su compatriota Andre Agassi en cinco sets.
Para Ljubicic su trabajo de demolición de Fernando González duró dos horas y 11 minutos. Algo cansado también el jugador de origen bosnio, debido a que lleva tres semanas y media sin parar, saldando todas sus actuaciones por victorias, su triunfo sobre el chileno es la prueba más tangible de que se trata del jugador más en forma del momento y que de seguir así será pieza clave en la final de Copa Davis contra Eslovaquia en diciembre, una competición en la que está invicto este ano con seis victorias. Quince son las victorias consecutivas que lleva el jugador, del que se encarga físicamente el espanol Salvador Sosa, desde que el francés Richard Gasquet le apeó en la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos.
Dos felices actuaciones en Copa Davis contra Rusia, y los triunfos ATP seguidos en Metz y Viena le han hecho confiar en su tenis de tal forma, que aunque se muestre agotado físicamente su cerebro coordina lo suficiente para jugar con el mínimo esfuerzo.











