Focos rojos con la derrota en casa

La derrota pondrá presión a los jugadores y el cuerpo técnico, luego de dos derrotas de manera consecutiva. Cortesía
La derrota pondrá presión a los jugadores y el cuerpo técnico, luego de dos derrotas de manera consecutiva. Cortesía

Dos derrotas de manera consecutiva hacen que los focos rojos se prendan en el equipo Ocelotes de la Unach, ya que esos descalabros provocaron que ahora el cuadro felino descienda hasta la novena posición, cuando antes era cuarto, por lo que Adrián García Arias y sus muchachos deberán apretar en la recta final o la Liguilla se les escarpará.

El conjunto visitante comenzó ganando el partido apenas al minuto 29 del primer tiempo a cuenta de Luis Galíndez, por lo que puso a los locales a remar contra corriente en busca del gol de la igualada, sabiendo que la responsabilidad era de ellos por jugar en casa.

Sin embargo, los minutos seguían transcurriendo y el primer tiempo se fue consumiendo, hasta que el juez central Manuel Pérez Ortiz determinar el final y se fueron al descanso para tratar de acomodarse nuevamente en el terreno de juego.

La plática en el vestidor sirvió porque al minuto 49 de tiempo corrido llegó la respuesta de los universitarios, siendo Eduardo Cabrera el encargado de mandar el balón al fondo de la portería y poner el 1-1.

Con la igualada las acciones se nivelaron por un momento, pero no contaban con la sorpresa de Zitácuaro, que sin presión comenzó a tomar el balón y moverlo por todo el terreno de juego hasta que al minuto 61 Juan Galicia encontró una jugada clara y puso el 2-1.

Los visitantes tuvieron el control del juego en los siguientes minutos y aunque en la recta final le dejaron el balón a Ocelotes, el marcador ya no se movió y los tres puntos se fueron a Zitácuaro. Ahora Ocelotes deberá trabajar a marchas forzadas para tratar de encaminar su camino.