Fue el turno de las estrellas chiapanecas

Fotografía: Alan Pola/CP
Fotografía: Alan Pola/CP

La tercera lucha de la primera función del 2026 presentada por Promociones Jiménez y Maxillus, el fin de semana, se robó los reflectores con un auténtico choque de estrellas del pancracio chiapaneco. Un combate que combinó técnica, rudeza, dramatismo y un regreso largamente esperado que encendió por completo al público del Deportivo Roma.

Técnicos y rudos

En la esquina técnica se presentaron Gladiador Jr., Imperio y Príncipe Torbellino, un tridente que apostó por la velocidad, el llaveo clásico y los vuelos espectaculares. Del lado opuesto, los rudos Taurino, Águila Dorada y el campeón de peso completo Bulldozer aparecieron con actitud desafiante, destacando el monarca que no ocultó su orgullo al portar el cinturón que lo acredita como el mejor de su división.

Las acciones arrancaron con un intenso intercambio de llaves y contrallaves, mostrando el conocimiento y la escuela de cada elemento. Príncipe Torbellino fue quien más conectó con la afición en los primeros minutos, provocando aplausos con su agilidad, aunque la experiencia ruda pronto inclinó la balanza al llevar el combate fuera del encordado. La primera caída cayó del lado de los rufianes tras una potente contralona de Taurino sobre Torbellino.

Para el segundo episodio, la tónica parecía repetirse con el dominio de Taurino y Águila Dorada, quienes complicaron cada intento de reacción técnica. Sin embargo, la combinación Imperio-Torbellino comenzó a rendir frutos con topes bien ejecutados que cambiaron el ritmo de la contienda. Gladiador Jr. culminó el esfuerzo colectivo al sorprender a Bulldozer con una sólida plancha, emparejando el marcador y devolviendo la esperanza al bando científico.

Cierre

El cierre fue trepidante y cargado de tensión. Los técnicos desplegaron su mejor arsenal ofensivo, aunque Torbellino se llevó la peor parte tras un vuelo hacia el exterior del ring que lo dejó visiblemente lesionado de una extremidad inferior, generando preocupación entre compañeros y aficionados. Cuando el panorama lucía complicado, la arena estalló al escuchar la música de Jaguar Negro Jr., quien apareció sorpresivamente en el cuadrilátero, convirtiéndose en factor decisivo para inclinar la balanza a favor de los técnicos.

Tras el combate, Jaguar Negro Jr. tomó el micrófono para agradecer el apoyo del público durante los meses que estuvo fuera de acción debido a una cirugía de hombro. Aseguró regresar más fuerte y sentenció a la tercia ruda, dejando abierta la puerta a una nueva rivalidad que podría explotar en la próxima función.