Fuego Nuevo pierde la cabellera

Fuego Nuevo pierde la cabellera

El auditorio municipal de Tuxtla Gutiérrez fue testigo del clímax del choque entre familias. La rivalidad se fue formando poco a poco al tener varios combates en los que las victorias se repartieron entre las dos tripletas. Este fin de semana se llevó a cabo el último enfrentamiento: Fuego Nuevo, de Dinastía Fire, apostó la cabellera contra Toro Rojo, de la Dinastía Murcy y quien propuso su máscara como apuesta. Este último fue el vencedor y logró mantener la incógnita.

Fuego Nuevo fue el primero en salir. Ante los vítores de sus aficionados, levantaba los brazos y se mostraba confiado. Los gritos retumbaban haciendo eco, y es que no es un personaje menor, es muy conocido en la capital, sobre todo en los mercados públicos, en donde siempre se ha destacado como un líder carismático.

Cuando la música del rival sonó en el recinto, todos voltearon hacia la zona de la entrada y empezaron a corear su nombre. Cuando este salió, el apoyo duró muy poco, pues su contrincante no espero más y comenzó a golpearlo y a arrastrarlo dentro del ring.

Grandaman salió como acompañante de Fuego Nuevo. Por parte de Toro salió su papá, Murcy Señor, que mostraba un rostro preocupado al ver que su hijo era golpeado. A pesar de esto, decidió no entrometerse sino dejar que el espectáculo continuara. El castigo siguió y toda la gente se sorprendió debido a la superioridad del elemento de fuego sobre el taurino.

Lázaro (Fuego Nuevo) aprovechó un descuido y aplicó una lanza que dejó a Toro sin aire, y al sonido de las tres palmadas se proclamó ganador. El vencedor corrió por todo el ring y la afición coreó su nombre. Sin embargo, a través del micrófono, el promotor declaró que la lucha estaba pactada a tres caídas, y lo mismo decía él réferi haciendo señas.

Fuego Nuevo se bajó del ring mostrando molestia y reclamando su victoria, pero ni bien llegó al vestidor, fue regresado por elementos de seguridad y de la H. Comisión de Lucha Libre, ya que debía cumplir con el compromiso. Aun con todo el desconcierto, el atleta decidió subirse al cuadrilátero, y al no estar atento, Toro Rojo lo sorprendió con un “paquetito” y aplicó el conteo de tres del cual no pudo safarse. Fue así como el miembro de la Dinastía Murcy logró igualar las cosas y todo se decidiría en la última oportunidad.

La tercera caída comenzó como era de esperarse. Los golpes iban y venían y el apoyó del público estaba dividido. Cuando ya todo podía inclinarse a favor de Lázaro, New Fire (su hijo) hizo acto de presencia y quiso a atacar al oponente, pero este hizo gala de su agilidad y logró quitarse para que el impacto fuera contra de Grandaman.

En la confusión apareció Murcy Jr. en el cuadrilátero, pidiendo que su padre subiera, y juntos volaron en un tope suicida. Esto enloqueció a la afición, pues recordaron los mejores momentos de ambos, quienes son como dos gotas de agua.

Toro Rojo aplicó una “fujiwara armbar” a Fuego Nuevo y así consiguió la rendición para quedarse con la cabellera del patriarca de los Fires, mientras el público aplaudía por la espectacular lucha que acababan de presenciar.

Llegó el momento de pagar la apuesta. Lázaro fue rapado, mientras lloraba por la amargura de la derrota, mezclada con el dolor de una rodilla izquierda dislocada por el fragor de la batalla.