El encuentro entre Gales y Eslovaquia dentro del sector B en la Eurocopa 2016, representa un duelo de transición entre ambos conjuntos, ya que sin figuras de relevancia esperan avanzar a la segunda fase de la competición.
Gales echará mano de su estrella, Gareth Bale, quien milita en el Real Madrid, debe ser el comprometido con su selección y tiene la obligación de estar en cada una de las zonas del campo para ayudar a sus compañeros.
Tendrá su debut en el certamen y más allá de demostrar un juego versátil, lo interesante es ver el desempeño del conjunto de Chris Coleman por hacer historia. A lo largo de la última semana, los hombres de Chris Coleman e incluso el mismo Bale, han intentado dejar claro que Gales no es un solo hombre. Lo cierto es que, aunque Bale explotó en la fase de clasificación con siete dianas, la solidez defensiva del conjunto británico ayudó también a lograr una clasificación histórica.
Eslovaquia tiene un panorama similar al de su rival, pero tiene un cuadro compacto dirigido por Jan Kozak y con el deseo de ganar de Marek Hamsik. El no haber calificado a la Copa del Mundo de Brasil, no impidió a los eslovenos crecer.
Lo han hecho con relevancia. Por eso ante Gales salen como favoritos para sumar sus puntos y avanzar a la segunda fase de la competición. El conjunto combina juventud y experiencia.
La principal fortaleza de Eslovaquia es la defensa. El técnico Jan Kozac formará una línea fuerte, consistente y veterana, con tres de los cuatro componentes de la zaga con más de 30 años. Ján Durica, Martin Skrtel, Peter Pekarik y Tomás Hubocan son una auténtica muralla con la que tendrá que lidiar Bale. Todos se emplearán a fondo contra él.












