Barcelona, Espana * EFE. El Camp Nou festejó en la jornada de los dos partidos simultáneos, el del Barcelona y el del Real Madrid, seis puntos y cuatro goles, los que correspondieron al 2-0 obtenido por el equipo de Frank Rijkaard ante el Mallorca y al 0-2 con el que saldó el Athletic de Bilbao su visita al Santiago Bernabeu.
Con el pitido final, el público azulgrana olvidó que Víctor Valdés tuvo que parar un penalti con 0-0 en el marcador y se dedicó a celebrar que los suyos disfrutan de nuevo de una ventaja de siete puntos al frente de la clasificación.
La presión que en este 2005 se había puesto al líder se acabó el día de los partidos simultáneos, momento en el que se cerró también de la mejor forma para los intereses del Barcelona la polémica por el artículo de Johan Cruyff sobre el difícil momento de los de Rijkaard.
Por lo que se refiere a lo acontecido sobre el césped del Camp Nou, donde destacó el portugués Deco con sus dos goles, los barcelonistas vieron rápido las dos líneas de cuatro jugadores que plantó ante su portería el técnico argentino Héctor Cúper y tomaron conciencia de la importancia que tendría el juego por las bandas.
Ronaldinho asumió la necesidad de abrirse a la izquierda y, secundado por el francés Ludovic Giuly desde la derecha, comenzó a suministrar de balones a Eto'o.











