El jueves por la noche, los Giants sorprendieron al mundo al tomar con la sexta selección global del Draft al “quarterback” Daniel Jones, con la esperanza de que en un futuro a corto plazo se convierta en el sustituto perfecto para Eli Manning.
El mismo jueves, pero un par de horas más tarde, los Giants se sorprendieron al ser calificado por analistas y expertos como los grandes perdedores de la primera ronda de la "Fábrica de Ilusiones".
Los Giants necesitan un “quarterback”, esa es una realidad. Pero su apuesta por Jones es criticada porque fue una selección extraña para un jugador que hubiera estado disponible más adelante. No era objeto de deseo de nadie, pero a los Giants le hicieron creer que sí y ahí es donde su gerencia recibió en su cuaderno, el sello de “No trabajó”.
Jones no fue la única selección de primera ronda para Nueva York. Junto a él llegó el liniero defensivo de Clemson con el Pick 17, Dexter Lawrance, e intercambiaron con los Seahawks para tomar al “cornerback” de Georgia, Deandre Baker, considerado por muchos como la mejor opción en esta posición. Pero Jones fue la elección que atrajo la mayor atención.
Pero muchos de los fanáticos de los Giants que fueron al MetLife Stadium para ver el draft no compartieron la pasión de Gettleman por Jones, y expresaron su descontento con abucheos cuando se anunció la elección. Josh Allen, el ala defensiva de Kentucky que estaba disponible cuando el Draft llegó a las manos de la organización de la gran manzana.
Los Jaguars recogieron a Allen con el “pick” 7. Los Gigantes podrían haber reclutado a Allen en el sexto y arriesgarse a que Jones aún estuviera disponible cuando eligieran nuevamente con la selección No. 17.












