De manera “indebida”, varios gimnasios pequeños ubicados en las distintas colonias de la capital chiapaneca decidieron ponerle fin al confinamiento y abrieron sus puertas a los atletas para comenzar a generar ingresos. Cabe señalar que las autoridades hasta la fecha no han dado el visto bueno, por lo cual todos aquellos líderes podrían ser multados por realizar estas prácticas.
Casi tres meses en confinamiento fue lo que pudieron aguantar algunos dueños de gimnasios de la ciudad, debido a la falta de ingresos y al tener que pagar rentas del lugar, así como de equipo, los pequeños gimnasios en Tuxtla decidieron abrir para comenzar a activarse aun en plena la cuarentena. De momento, los líderes de los grandes establecimientos no han mencionado nada al respecto; sin embargo, al no haber sido atendida la petición que hicieron hace un par de semanas, todo parece indicar que dentro de poco optarán por lo mismo.
A finales del mes de mayo, varios dirigentes de gimnasios salieron a dialogar con las autoridades, mencionando que el cambio a las actividades “online” no ha ayudado mucho y necesitan la reapertura de sus recintos, y que en caso de no haber respuesta, optarían por recibir a pocos clientes para no perder su negocio. Con la llegada de junio, se supo que al menos ocho gimnasios de los llamados “pequeños” comenzaron a hacer esto y se encuentran activos.
Por el momento reciben a un número mínimo de personas y se encuentran solo en un horario, ya sea por la mañana o por la tarde. Además, trabajan sin música y con las instalaciones totalmente cerradas para evitar ser descubiertos por la autoridad, ya que en ese caso serían acreedores de una multa y de la clausura definitiva de su establecimiento deportivo.












