Escenario inmejorable tuvo el joven ciclista Giulio Ciccone para festejar su primer triunfo como profesional, pues este martes se adueñó ante su gente de la décima etapa en el 99 Giro de Italia, cuyo nuevo líder es el luxemburgués Bob Jungels.
De todo pasó en esta imponente prueba de media montaña, la cual contempló 219 kilómetros desde Campi Bisenzio hasta este municipio, donde una mezcla entre postales emotivas y nostálgicas culminó con las lágrimas del vencedor, quien empleó 5:44:32 horas para poner en alto el nombre del equipo Bardiani CSF.
Para completar el cuadro de honor del día, el ruso Ivan Rovny cruzó la meta a 42 segundos del ganador, en tanto, el colombiano Darwin Atapuma invirtió un minuto con 20 segundos más que Ciccone.
En cambio, la nota amarga la dio el español Mikel Landa, al retirarse de la competencia cuando apenas llevaba 66 kilómetros, por culpa de una gastroenteritis, dejando al Sky sin su carta más fuerte y, en general, a la “corsa rosa” sin uno de sus grandes aspirantes a la corona.
Enterados de la salida del vasco, algunos se animaron para mover sus fichas y atacar al entonces puntero Gianluca Brambilla. Uno de ellos fue el costarricense Andrey Amador, quien acarició la historia y la “maglia rosa”, apoyado por su compañero Giovanni Visconti; sin embargo, su esmero quedó 26 segundos corto. Brambilla, antes de ceder el liderato, entregó un último esfuerzo en favor de su coequipero Jungels, por lo cual no hubo mayor pérdida para el conjunto del Etixx-Quick Step.
De paso, el luxemburgués se convirtió en el segundo pedalista de su país que portará el suéter rosado, después del desaparecido “ángel de las montañas”, Charly Gaul, quien fuera campeón del Giro en 1956 y 1959.
Ahora, detrás de Jungels en la clasificación general, aparecen el tico Amador y el murciano Alejandro Valverde, ambos estandartes del Movistar, mientras que también destaca la presencia del local Vincenzo Nibali, situado en el quinto peldaño.












