Berlín * EFE. La selección de Alemania empezó su preparación para el Mundial con un partidillo de dos tiempos de 30 minutos, ante el equipo aficionado de Luckenwalde, que se saldó con una victoria por 7-0 para los dirigidos por Juergen Klinsmann.
Klinsmann utilizó durante el partidillo a todos los internacionales que tenía disponibles, y los únicos en no jugar fueron Jens Lehmann, concentrado con el Arsenal para la final de la Liga de Campeones; Michael Ballack, ligeramente resfriado; y los convalecientes Christoph Metzelder y Sebastian Kehl.











