Un auténtico duelo de gigantes fue lo que se vivió en el Centro Deportivo Roma con la contienda por el cinturón de los “Pesos Pesados” del recinto deportivo. Gladiadores como Charly Galán, Vértigo Internacional, Granda Man, Arjen y Terremoto, hicieron temblar la lona y la estructura en general del “coloso” tuxtleco.
La reactivación de la lucha libre en la capital fue bien recibida por la afición que desde temprana hora se dio cita para apoyar a sus ídolos. En la lucha del campeonato, los ánimos comenzaron a elevarse pues todos los contendientes cuentan con trayectorias reconocidas, por lo que las porras de aliento a su favor no faltaron.
Por tratarse de una “guerra” de todos contra todos, los que fueron rendidos iban saliendo de manera inmediata, hasta quedar dos luchadores para así tener un mano a mano, a una sola caída, y con ello definir al campeón.
El primero que fue retirado fue Terremoto, quien subió al encordado con desventaja pues presentó un vendaje en el hombro izquierdo, lo que evidenció una lesión en dicha zona. No tardaron los otros “titanes” en atacarlo, para así rendirlo antes del minuto de lucha. Con uno menos, los bandos comenzaron a tomar forma.
De un lado estuvieron Arjen y Vértigo Internacional, mientras que del otro lado Granda Man se alió con el veterano Charly Galán. Los duelos comenzaron a darse de manera individual. Charly y Arjen se toparon en un duelo de rechazos, el cual terminó ganando el primero, mas no sirvió para rendir a su oponente. El turno fue para Granda Man y Vértigo, que tampoco desentonaron, pues y pese al gran tonelaje de ambos gladiadores, brindaron vuelos espectaculares desde la tercera cuerda.
El segundo eliminado de la noche fue Charly Galán a manos de Arjen, quien no tardó mucho en convertirse en el tercero en ser eliminado, pero fue debido a que el propio Charly, ya eliminado, ayudó para que Granda Man lo rindiera al compás de los tres toques de lona. Ante esta situación, los dos gladiadores se enfrascaron en una serie de dimes y diretes, ya que Arjen consideró antideportivo lo que hizo su oponente.
Ya conocidos los dos luchadores en pie, la contienda subió de nivel. En el centro del ring, tanto Granda Man como Vértigo se encararon sin miramientos. Los dos querían ganar a como diera lugar el cinturón de los “Pesos Pesados” del Deportivo Roma, y para ello debían dejar fulminado a su rival.
Vértigo tomó la iniciativa con unas tijeras voladoras para proyectar a Granda fuera del ring. Esperando a que se incorporara, el llamado “Gigante de ébano” castigó de manera total al internacional gladiador que poco pudo hacer. Cuando parecía que Granda Man sería rendido, sacó toda la experiencia para dar vuelta a la situación y poner de espaldas planas a Vértigo, consiguiendo así el campeonato en disputa.












