"Taegu * Notimex. El británico, David Greene, se adjudicó la medalla de oro en la prueba de los 400 metros vallas en el Mundial de Daegu y dijo estar muy emocionado por la presea, que no iba a poder dormir.
""No voy a poder dormir mucho, no creo. No sé si estoy corriendo bien, sin embargo, vamos a hablar de eso mañana. No puedo esperar para volver a casa a ver a mi familia y amigos"", declaró. Greene cruzó la meta con un tiempo de 48:26 y ganó la primera medalla de oro para su país y fue un orgullo para el atleta, el segundo lugar lo ocupó el puertorriqueño Javier Curlson con un tiempo de 48.44 y el tercer lugar el sudafricano L.J. van Zyl con un tiempo de 48.80.
El atleta de 25 años reconoció la contribución de su entrenador, Malcolm Arnold, para obtener esta presea, y dijo que trabajan juntos desde hace tres años. ""Yo era buen atleta cuando conocí a Arnold, él sabía lo que se necesita para ser un campeón, tiene una ética de trabajo muy buena, no hay atajos en su programa de entrenamiento y trabajamos mucho en conjunto"", mencionó. Asimismo, expresó: ""Nos tenemos mucho respeto, me gusta trabajar con él todos los días y su programa de entrenamiento es muy duro. Él no dice mucho y a mí no me gusta asfixiarlo con elogios, por lo que formamos una sociedad bastante buena"".
Por su parte, Curlson declaró que no estuvo conforme con el tiempo que hizo y que aunque se lleva la medalla de plata, él quería la de oro. ""No estoy conforme con el tiempo que hice. Me llevo una medalla de plata, pero quería una de oro"", apuntó.
Curlson salió primero para alcanzar la última valla, pero Greene remató mejor para alzarse con la victoria y reconoció que tras la arremetida de Greene, tuvo el error de apresurarse. ""Tuve el patrón perfecto, pero después de la novena a la décima, encontré vallas muy lejos, eso fue debido al cansancio. Aceleré muy rápido y el resultado fue que me estanqué. Reduje muchos espacios y mi cuerpo ya no respondió por la desesperación"", finalizó.
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