El Futbol mexicano ha abierto poco a poco las puertas a los espectadores, después de que la pandemia de covid-19 obligó a cerrarlos por los riesgos sanitarios. El proceso fue largo, ya que para que esto se diera primero el semáforo epidemiológico debe de estar mínimo en color amarillo, las autoridades estatales deben dar su aprobación, además de que en el estadio se debe de cumplir con todas les medidas necesarias.
Pero hay quienes no valoran esto. Con la apertura ha llegado un invitado nada grato: la violencia, pues las riñas entre aficionados, el acoso y las agresiones hacia los equipos rivales se han presentado.
En el estadio Cuauhtémoc, desde que arrancó el juego hubo trifulcas en las tribunas entre aficionados de Puebla y Pumas, llamando la atención la patada que le dio un seguidor de los universitarios a una mujer que se encontraba tirada.
Además, en redes sociales apareció una imagen donde se ve que una reportera es acosada por un seguidor de los Pumas, que sin cubrebocas, la besó en la mejilla mientras hacía un enlace.
En cuanto cayó el gol de Ángel Zaldívar del Guadalajara, la ira de los aficionados del Atlas salió afloró; no aguantaron las burlas y comenzaron a pelearse contra los del Guadalajara en las tribunas del estadio Jalisco. Este suceso ha sido recurrente en ese inmueble cada vez que se celebra el clásico tapatío.
La pasión se desbordó en el clásico regio, de la cancha hacia la tribuna y hasta afuera del estadio. No bastó con la agresión de Javier Aguirre, técnico de Monterrey, al volante brasileño de los Tigres Rafael Carioca, en la parte final del juego.
Cuando se acabó el partido, ya con la gente saliendo del estadio, hubo peleas entre aficionados de ambos equipos. Se reporta que hay un seguidor de los Rayados que tiene las costillas rotas. En el Nemesio Díez, los aficionados de los Diablos Rojos del Toluca rompieron todos los protocolos y además le aventaron vasos y otras cosas al camión del América.












