Héctor Espinosa, con 30 años en el Atletismo

Héctor Espinosa, con 30 años en el Atletismo

Con varios kilómetros recorridos a pie en los que se ha topado con distintos desafíos, el veterano Héctor Espinosa Valadez, al considerarse un amante de la naturaleza y un hombre de retos, ha logrado de manera involuntaria consolidarse como un gran deportista en la disciplina del Atletismo, deporte que lo ha llevado a conocer diferentes escenarios, y lo más importante, a encontrar una forma de vida.

El nacido en la ciudad de Puebla, Puebla, el 3 de noviembre de 1965, radica desde hace 24 años en Chiapas; es psicólogo de profesión y padre de tres mujeres y un varón, a quienes da el ejemplo de practicar deporte.

En entrevista, Valadez habló de sus inicios como corredor: “Saliendo de la prepa tuve la oportunidad de irme al Colegio Militar; competí en 10 km, y ahí sentí que ese era otro don que Dios me dio, correr”. Asegura que al no poder ingresar al Colegio Militar, entró a la Universidad de Puebla para realizar sus estudios profesionales, pero la pasión por correr no se detuvo.

“Fui seleccionado como atleta de medio fondo de 21 km para representar a la Universidad, tenía yo 20 años de edad. A los 25 empecé a competir y a meterme a los pódiums representando a la universidad en diferentes eventos”, detalla el veterano. Cuestionado sobre por qué eligió el Atletismo como disciplina, responde: “Soy un amante de la naturaleza, amo la naturaleza”.

Parte de la vida de Espinosa Valadez ha transcurrido en diferentes ciudades en la que ha competido corriendo 10 y 21 kilómetros. “A partir de los 30 años empecé a participar en maratones. Siempre me gustó correr en las ciudades ubicadas al rededor de mi ciudad, también en algunos pueblos, me quedaba la satisfacción de correr y representar a la universidad”, indicó.

El atleta llegó a Chiapas entre 1997 y 1998. Después de esos años comenzó su travesía por competencias de otro nivel, con la representación de Chiapas, dando a conocer que en el estado hay grandes corredores.

“En 2005 fui al ultramaratón en Guachochi, Chihuahua; después a Arteaga, Coahuila; a Cerro Gordo, Veracruz, así como al ultramaratón de 50 km en Guadalajara; a medios maratones en Puerto Vallarta, Puebla, entre otros. “No soy una persona de contar a cuántos eventos he ido, realmente mi vida ha sido de correr”, explica.

Entre las últimas competencias a las que ha asistido Héctor Espinosa se encuentra el ultramaratón de los Cañones en la sierra Tarahumara de Guachochi, Chihuahua, así como el ultramaratón de 68 km en el desierto de la Laguna Salada, en Mexicali, y ya se prepara para correrlo una vez más. Asegura que para él lo más importante es llegar a la meta y disfrutar en cada travesía el deporte al aire libre.