La Liga Municipal de Futbol de Bochil cerró su temporada con broche de oro, regalando a los aficionados una última jornada cargada de intensidad, goles y momentos memorables. Luego de una pausa de más de tres semanas, las finales tuvieron que ser pospuestas, situación que generó dudas sobre el ritmo y el nivel futbolístico con el que llegarían los equipos protagonistas. Sin embargo, el balón rodó y disipó cualquier incertidumbre, dejando encuentros vibrantes en la Unidad Deportiva de Bochil que hicieron valer la espera.
El paro obligó a los conjuntos a frenar su inercia competitiva y reajustar su preparación; pero, lejos de afectar el espectáculo, pareció renovar energías. Desde el arranque de los partidos decisivos se notó la entrega total de los jugadores, quienes apostaron por un Futbol ofensivo, dinámico y con constantes llegadas a las áreas, provocando que cada acción se viviera con máxima tensión en las tribunas.
Campeón de antaño
En la gran final, el conjunto de Huracán se proclamó campeón tras imponerse 5-3 a la Universidad Chiapas, en un duelo que mantuvo el marcador en constante movimiento. Huracán mostró mayor contundencia en los momentos clave, aprovechando espacios y capitalizando sus oportunidades frente al arco rival. La actuación de los hermanos Zenteno, Luis y Víctor, fue determinante, ya que su sociedad dentro del campo marcó diferencia, aportando desequilibrio, precisión y liderazgo para guiar a su equipo hacia el título.
Por su parte, la Universidad Chiapas nunca bajó los brazos y respondió con carácter, generando peligro y manteniéndose en la pelea durante buena parte del encuentro. No obstante, la solidez y el orden del campeón terminaron inclinando la balanza en una final que se distinguió por su ritmo elevado y emociones hasta el silbatazo definitivo.
El conjunto ganador ya se había coronado hace 20 años. Esta vez se puso en lo más alto del certamen de la mano del profesor Moisés de Jesús Hernández, quien fue jugador hace más de dos décadas.
Tercer lugar
El partido por el tercer lugar se robó los reflectores al convertirse en un auténtico partidazo. Diclivet y La Cañada protagonizaron un choque lleno de volteretas, goles y dramatismo, que concluyó 5-4 a favor de Diclivet. En este encuentro, Belisario Aburto se erigió como la figura al firmar tres asistencias, siendo el eje ofensivo que impulsó a su escuadra en los momentos más apretados del compromiso.
Con este cierre espectacular, la Liga Municipal de Bochil concluye una temporada que reafirma su importancia como semillero y espacio de competencia para el Futbol local. El balance final deja satisfacción entre jugadores, organizadores y aficionados, con la certeza de que el torneo sigue creciendo en nivel, convocatoria y pasión.












