Miami * Agencias. El sistema de alumbrado falló en el campo de entrenamientos de los Dolphins, cuando los dos generadores se quedaron sin combustible y las prácticas para el partido frente a Nueva Orleans cesaron durante 30 minutos.
Los recintos se quedaron a oscuras, las computadoras dejaron de funcionar, se cayó el sistema de video.
Wilma ha sido un dolor de cabeza para todos. Hasta para los Dolphins.
''No importa si uno es coach o jugador, cuando falla la electricidad, careces de agua o tu hogar se inunda, se te acumulan los problemas personales que son motivo de preocupación'', admitió el dirigente de los Dolphins, Nick Saban.
Los Dolphins practicaron ayer por primera vez desde la derrota 30-20, el viernes pasado en la noche ante Kansas City.
Los jugadores abandonaron sus oscuros hogares, condujeron por avenidas sin semáforos y regresaron a la práctica con múltiples historias sobre cómo capearon el temporal.
El quarterback, Gus Frerotte, narró como su vecino Ira, quien fue víctima de un accidente mientras colocaba los paneles antihuracán y pasó varios días en el hospital.











