Iker Fabricio Naturi García es uno de los jóvenes futbolistas que poco a poco comienzan a escribir su propia historia en las canchas chiapanecas. A sus 12 años, el originario de Tuxtla Gutiérrez tiene un objetivo definido: convertirse algún día en futbolista profesional.
Actualmente se desempeña como portero, una posición que comenzó a practicar hace aproximadamente un año y en la que rápidamente descubrió una nueva pasión. Bajo los tres postes, Iker ha encontrado la posibilidad de convertirse en protagonista de los partidos con sus atajadas y su capacidad para responder ante momentos de presión.
Sus inicios
Sin embargo, su historia en el Futbol comenzó en otras zonas de la cancha. Antes de colocarse los guantes, el joven jugaba como medio y delantero, posiciones en las que también consiguió destacar y demostrar su capacidad para aportar al equipo.
Incluso, durante esa etapa logró proclamarse campeón de goleo, experiencia que ahora forma parte de su aprendizaje y que le permite entender el juego desde diferentes perspectivas.
Hoy, los guantes y el número 99 son parte de su identidad. Iker es conocido cariñosamente como “Tití”, apodo con el que sus compañeros y personas cercanas lo identifican dentro del Futbol infantil.
Entre las acciones que más disfruta se encuentran precisamente aquellas que hacen especial la posición de guardameta: lanzarse por el balón, hacer atajadas y enfrentar los penales. Cada intervención representa para él una oportunidad de demostrar su preparación y seguir aprendiendo.
Formación
En su proceso formativo ha tenido la oportunidad de pasar por San José, Alebrijes y Jaguares NG, equipos en los que ha acumulado experiencias y continúa desarrollando sus habilidades como portero.
Su formación también ha estado acompañada por sus entrenadores Félix y Cuéllar, quienes han sido parte de este proceso y de los aprendizajes que Iker suma dentro y fuera de la cancha.
Más allá de los resultados, el joven arquero tiene claro que alcanzar el profesionalismo requiere constancia, disciplina y trabajo. Por ello, mantiene la ilusión de seguir creciendo y aprovechar cada entrenamiento y cada partido para acercarse un poco más a su objetivo.
Su sueño es llegar al Futbol profesional y representar con orgullo el talento que existe en Chiapas. Para conseguirlo, sabe que todavía queda un largo camino por recorrer, pero también entiende que cada atajada y cada duelo forman parte de esa construcción.
A otros niños que también persiguen un sueño deportivo, “Tití” les deja un mensaje sencillo pero contundente: que no se rindan y que continúen trabajando hasta cumplir sus objetivos.
Con apenas 12 años, Iker Fabricio Naturi García apenas comienza a escribir su historia. El camino todavía es largo, pero desde el arco, con sus guantes y el número 99 en la espalda, ya tiene claro hacia dónde quiere ir.












