Primer día de prueba de la Liga MX para sopesar qué tan posible será erradicar o no el grito de “¡eh, puto!”. De las cuatro plazas en las que hubo juegos, en el inicio de la jornada 11, solo en La Corregidora de Querétaro y en el estadio de León se presentó de manera más frecuente la expresión, pero ante esto no hubo mensajes en las pantallas gigantes del estadio, solamente el sonido local emitió una recomendación.
Ni en el estadio Universitario, en el Tigres-Puebla; ni en el Akron, en el encuentro Guadalajara-Pachuca, se presentó esa manifestación, así que no hubo necesidad de entrar en avisos.
En La Corregidora, fue a los 73 minutos. Hugo González, portero del Necaxa, despejó el balón desde su área chica. El estadio entero gritó la famosa frase, que el sonido local quiso silenciar subiendo el estruendo de tambores grabados. Enseguida se emitió la recomendación: “Exhortamos a que se respete en todo momento al rival”.
En León, se gritó en un par de ocasiones, pero no hubo ningún aviso directo por parte del sonido local. En cambio, lo que se hizo fue tratar de distraer a la afición con alguna porra en las bocinas, para evitar que se concentraran en emitir esta satanizada expresión.












