Con su segundo oro en la misma disciplina panamericana, el clavadista Iván García dijo que detrás de las medallas están “las ganas de los mexicanos de sobresalir y de querer más”. “Estas competencias son un examen y creo que lo pasé”, indicó tras arrebatar el oro al canadiense Vincent Riendeau en la plataforma de 10 metros.
Luego de un incómodo segundo lugar en preliminares este mediodía, García tomó vuelo y dio una jornada de seis rondas casi en el primer lugar hasta completar los puntos para la máxima presea. “Me sirvió el segundo lugar en las premilitares para alcanzar este triunfo”, aseguró.
Al preguntarle si se sentía presionado por el oro ganado hace cuatro años en la misma disciplina, dijo que ni se acordaba de ello. “No había pensado en eso, sino hasta ahora que me lo recuerdas, sólo quería concentrarme en clavado con clavado”, señaló.
Agregó que todavía mejorará su técnica porque lo más importante es el campeonato mundial al que “no puedes ir sobrado sino concentrado, voy seguro porque he entrenado demasiado”.
En febrero pasado el clavadista vino a conocer las instalaciones de Toronto 2015 y aseveró que “los mexicanos somos guerreros”, y lo demostró con su medalla de oro, junto a la de bronce de Jonathan Ruvalcaba.
La medalla de plata fue para el colombiano Víctor Ortega, dando un resultado final sin Canadá, el país sede. Al respecto García dijo que “yo venía por lo mío, no me fijo quien gana segundo y tercero. Siempre tengo que estar concentrado en lo mío y no desearle mal a ninguno.
Entre las porras que recibió del público estaban las de su padre y su hermano, quienes siguieron minuto a minuto los seis clavados del medallista. Dedicó su oro a su abuela “quien me ayudó desde el cielo”, a su familia, a su entrenador y a la gente de Jalisco.
El medallista resaltó el apoyo de la Conade en Jalisco, su estado, y la dedicación de su entrenador Iván Bautista, “el mejor del mundo”. Su labor ahora es “intentar en el mundial salir con todo para conseguir mi plaza olímpica”.












